La oferta que no se cerró
Paolo Maldini reveló que Pep Guardiola estuvo muy cerca de dirigir a la selección de Italia y que el contacto avanzó más de lo que se conocía. Según el exdirector de la Azzurra, el técnico español llegó a evaluar el proyecto, habló de él con cercanos y hasta bosquejó posibles alineaciones durante una reunión en Barcelona.

El freno no fue económico. Maldini desmintió que Guardiola exigiera 20 millones de euros y sostuvo que su planteo era incluso modesto: cobrar menos que el técnico anterior. La negativa respondió, sobre todo, al desgaste acumulado tras diez años en la Premier League y a problemas físicos que lo llevaron a priorizar el descanso.
El dato reordena un tramo clave de la reconstrucción italiana: la Azzurra estuvo a un paso de sumar al entrenador más influyente de su generación, pero terminó recurriendo a Roberto Mancini. La historia confirma que el límite no estuvo en el proyecto ni en el dinero, sino en la fatiga competitiva de Guardiola, un factor que pesó más que el desafío de dirigir una selección golpeada por tres Mundiales seguidos sin clasificación.
