Hamza Abdelkarim renunció a sus vacaciones tras el Mundial con Egipto para incorporarse desde el primer día a la pretemporada del Barcelona. Su objetivo era claro: demostrar a Hansi Flick que merece un hueco en el primer equipo. En los dos amistosos disputados hasta ahora, contra Europa y Birmingham, ha sido titular y ha respondido con resultados.

El viernes en Inglaterra firmó un doblete, uno de penalti tras provocar la falta, y mostró movilidad, buena colocación dentro del área y descaro pese a su juventud. Estas actuaciones confirman que el delantero egipcio, cedido en enero desde el Al Ahly, ha acelerado su adaptación tras los retrasos burocráticos que aplazaron su debut hasta marzo.
El Barcelona ejerció la opción de compra de 1,5 millones de euros tras su rendimiento en el Juvenil A. Su presencia en el Mundial, donde jugó cuatro partidos, no le impidió sumarse al grupo de Flick el 13 de julio. El técnico alemán ha destacado su humildad, carácter y capacidad para posicionarse como nueve, cualidades que encajan con lo que busca en un delantero centro. Aunque el club persigue a Julián Álvarez, Hamza demuestra que la apuesta por el fútbol base puede consolidarse con trabajo constante.
