La Peña Béticos Espartanos organizó el pasado 25 de junio una tertulia en el Real Círculo de Labradores y Propietarios de Sevilla para rendir homenaje a los exjugadores Julio Cardeñosa y Antolín Ortega. El acto reunió a socios, aficionados y directivos del Real Betis Balompié en torno a dos figuras que marcaron una etapa decisiva del club verdiblanco entre finales de los años setenta y principios de los ochenta.
La conducción del encuentro corrió a cargo del periodista Ramón Furest y del historiador Manolo Rodríguez, patrono de la Fundación Real Betis Balompié. Ambos aportaron visiones complementarias: la primera centrada en el eco mediático que alcanzaron ambos futbolistas y la segunda en el contexto histórico que rodeó sus trayectorias dentro del club.

Cardeñosa y Ortega compartieron recuerdos sobre los partidos más significativos de aquella época, las dificultades económicas que atravesaba el Betis y el ambiente que se vivía en el vestuario. Sus intervenciones permitieron a los asistentes comprender cómo la combinación de talento individual y compromiso colectivo contribuyó a consolidar la identidad del club en un momento de transición para el fútbol español.
Trayectorias que dejaron huella
Julio Cardeñosa disputó más de trescientos partidos oficiales con el Betis y fue pieza clave en el ascenso a Primera División de 1977 y en la posterior consolidación del equipo en la máxima categoría. Su capacidad para distribuir juego desde el centro del campo y su precisión en el pase lo convirtieron en referente para varias generaciones de centrocampistas béticos. Antolín Ortega, por su parte, aportó solidez defensiva y liderazgo en el eje de la zaga durante más de una década, participando en las campañas que situaron al Betis entre los equipos más regulares del fútbol español.
Ambos jugadores coincidieron en destacar que el valor de su etapa en el club no se limitó a los resultados deportivos. Subrayaron la importancia de mantener una relación cercana con la afición incluso en los momentos de mayor exigencia competitiva, un rasgo que, según relataron, sigue presente en la cultura del Betis actual.
El papel de las peñas en la memoria del club
El presidente de la Peña Béticos Espartanos, Jorge Pérez Andersen, señaló durante el acto que iniciativas como esta contribuyen a preservar el relato histórico del club más allá de los resultados inmediatos. La entidad, fundada con el propósito de defender el espíritu de superación representado por el lema «Manquepierda», ha organizado tertulias similares en años anteriores con otros exjugadores, consolidando un espacio de encuentro entre generaciones.
El Real Círculo de Labradores, ubicado en pleno centro de Sevilla, ofreció un marco adecuado para un acto de estas características. Su sala principal, con capacidad para más de ciento cincuenta personas, permitió que el público siguiera las intervenciones sin interrupciones y que se generara un ambiente propicio para el intercambio de opiniones al finalizar la tertulia oficial.
La presencia de directivos de la Fundación Real Betis Balompié y de representantes de otras peñas de la ciudad evidenció el interés transversal que despierta la recuperación de la memoria del club. Este tipo de encuentros, aunque de alcance local, contribuyen a reforzar los vínculos entre la institución y su base social en un momento en que el fútbol profesional tiende a priorizar la dimensión comercial sobre la dimensión histórica.
La tertulia concluyó con un turno de preguntas en el que los asistentes pudieron indagar sobre detalles concretos de la etapa que vivieron Cardeñosa y Ortega. Las respuestas pusieron de relieve cómo la disciplina táctica y el respeto al escudo fueron valores compartidos por ambos jugadores, más allá de las diferencias de estilo que presentaban en el terreno de juego.
Eventos de este tipo demuestran que la afición bética sigue valorando el conocimiento directo de su pasado como herramienta para entender el presente del club. La Peña Béticos Espartanos ha anunciado que continuará organizando sesiones similares con otros protagonistas de la historia verdiblanca, manteniendo así un canal abierto entre las distintas generaciones que han pasado por Heliópolis.
