La SD Huesca acelera su planificación de plantilla coincidiendo con el arranque de la pretemporada. El club busca dos extremos que aporten desequilibrio en las bandas y eleven la capacidad ofensiva del equipo. La estrategia prioriza calidad inmediata y perfiles complementarios que se adapten rápido al esquema.
Diego Collado, zurdo de 25 años procedente de la Cultural Leonesa, ofrece experiencia contrastada y ya comparte vestuario previo con varios jugadores azulgranas. Su llegada aportaría madurez y conocimiento del fútbol de la categoría. Por otro lado, Diego Gómez, diestro de 21 años, llegaría cedido desde el Deportivo de La Coruña y representaría una apuesta por el talento joven con proyección.

La combinación de un perfil consolidado y otro en desarrollo permite equilibrar urgencias deportivas con futuro. Ambos movimientos se enmarcan en una ventana corta donde la SD Huesca necesita sumar soluciones concretas antes de que arranque la competición oficial. El club confía en cerrar estos fichajes en los próximos días para que los nuevos jugadores participen desde el inicio de los entrenamientos de pretemporada.
Este enfoque refleja una lectura clara del mercado: priorizar jugadores con ritmo competitivo y familiaridad con el entorno reduce riesgos de adaptación. La decisión de actuar ya demuestra voluntad de competir desde la primera jornada sin depender de incorporaciones tardías.
