Más de 3.000 personas se reunieron en el Palacio de Congresos de Huesca para seguir la final del Mundial de fútbol en dos pantallas gigantes. La convocatoria superó las expectativas y convirtió el recinto en un foco de apoyo colectivo a la selección española.

La misma efervescencia se vivió en Jaca, donde centenares de vecinos se concentraron en la plaza Biscós para animar a España. Estos actos simultáneos evidencian cómo el fútbol actúa como catalizador de cohesión social en territorios de distinta escala.
La respuesta masiva en ambas localidades subraya la capacidad del deporte para generar espacios de encuentro sin necesidad de grandes infraestructuras previas. El seguimiento en pantalla grande amplifica la experiencia compartida y refuerza el sentido de pertenencia a una misma afición nacional.
