El reanálisis de esqueletos de cuatro princesas de la dinastía XII, hallados en Dahshur, demuestra que estas mujeres practicaban tiro con arco y combate cuerpo a cuerpo de forma habitual. Las marcas de actividad muscular en sus huesos, especialmente la robustez de inserciones en antebrazos y manos, coinciden con el uso repetido de arcos de guerra y dagas. El estudio, publicado en Frontiers in Environmental Archaeology y liderado por Zeinab Hashesh, descarta la interpretación tradicional de armas como simples ofrendas simbólicas.

La princesa Noub-Hotep presenta una clara asimetría en el lado derecho y una deformación en el segundo metacarpiano, resultado biomecánico del agarre constante de un arco. Ita, Khenmet e Itaweret muestran patrones similares de fuerza en tracción y rotación. Varias sufrieron fracturas curadas en costillas y pies, compatibles con caídas o impactos durante entrenamiento o caza, y recibieron atención médica avanzada. Estos hallazgos indican que las mujeres reales del Reino Medio participaron activamente en actividades físicas de alto esfuerzo, redefiniendo el rol femenino en la corte egipcia hace cuatro mil años.
