España ha roto en Singapur una sequía de cinco años sin podio continental en piscina larga gracias a Hugo González, subcampeón de Europa de 200 estilos. El balear, referente de la natación española desde Budapest 2021, vuelve a sostener a un equipo que había perdido continuidad en los grandes campeonatos largos y confirma que su peso competitivo sigue siendo decisivo.

Su plata no es solo un resultado aislado: cierra una etapa de vacíos desde Roma 2022 y Belgrado 2024 y devuelve a España a una dinámica de medallas que parecía perdida. La lectura de fondo es clara: cuando Hugo compite en larga, España deja de depender de destellos y recupera un suelo de prestigio internacional. Minutos después, Laura Cabanes añadió el bronce en 200 mariposa, señal de que la selección empieza a ensanchar su margen de respuesta más allá de un solo nombre.
