Huracán de Comodoro Rivadavia afrontará este domingo, desde las 16, una prueba determinante para su recorrido en el Torneo Regional Federal Amateur 2026/27. El “Globo” visitará a Jorge Newbery en La Madriguera, por la segunda fecha de la Zona 5 de la Región Patagonia, en un clásico que se jugará sin público visitante y que llega en un momento sensible para ambos equipos: la necesidad de sumar puntos se combina con el peso histórico de uno de los cruces más representativos del fútbol comodorense.
El conjunto de barrio Industrial buscará dejar atrás la derrota por 4-1 frente a la Comisión de Actividades Infantiles, sufrida en el Estadio Municipal de Kilómetro 3. Más allá del resultado adverso en el estreno, el defensor Pablo “Keko” Zalazar remarcó que el plantel mantiene la confianza en el trabajo desarrollado durante el año y en la identidad construida desde febrero. Su voz adquiere relevancia dentro de un grupo que reúne futbolistas con recorrido y jóvenes que transitan sus primeras experiencias en el certamen regional.
Una derrota que obliga a reaccionar sin alterar el rumbo
La caída ante la CAI dejó a Huracán ante la obligación de mostrar una respuesta inmediata, aunque el contexto de un torneo corto aconseja evitar conclusiones definitivas tras una sola fecha. En una zona donde cada resultado puede incidir en la carrera hacia la tercera fase, obtener un resultado favorable ante Newbery permitiría al equipo recuperar margen competitivo y, al mismo tiempo, revalidar la confianza interna después de un comienzo difícil.
Zalazar sostuvo que la conformación del plantel ofrece argumentos para encarar esa recuperación. “El equipo se encuentra bien. Tenemos muchos jugadores jóvenes que recién están jugando sus primeros Regionales. Confío mucho en el equipo que se formó. Somos el mismo equipo que trabaja junto desde febrero y trabajamos muy bien en la semana para poder traernos el mejor resultado ante Jorge Newbery”, afirmó en diálogo con Pasta de Campeón.

El planteo del defensor expone una de las claves de Huracán para este compromiso. La continuidad del grupo puede ser una herramienta para contener la presión de un clásico, especialmente cuando varios integrantes todavía están incorporando la exigencia particular del Regional Amateur. En esa instancia, la experiencia de referentes como Zalazar no se limita a la tarea defensiva: también cumple una función de orden, lectura del partido y acompañamiento para los jugadores de menor recorrido.
Newbery, local y con recursos ofensivos
Jorge Newbery contará con el respaldo de jugar en La Madriguera, un factor que suele aumentar la intensidad de este tipo de encuentros aun sin presencia de hinchas visitantes. Para Huracán, el desafío será responder a esa condición de localía sin renunciar a la concentración táctica. Zalazar identificó como una de las principales virtudes del rival su capacidad ofensiva y su búsqueda de situaciones a partir de duelos divididos.
“Es un clásico, no importa cómo llegue cada uno. Son partidos diferentes. El rival sabemos que tiene buenos jugadores en la ofensiva, donde vamos a tener que contrarrestar eso. Buscan el juego dividido y ganar esa segunda pelota”, analizó el defensor. La referencia apunta a un aspecto concreto del desarrollo: el control de las segundas jugadas puede definir el dominio territorial y la cantidad de ataques en un partido previsiblemente disputado, con poco margen para errores en las zonas cercanas a las áreas.
La necesidad de Huracán será, por lo tanto, mejorar la solidez colectiva luego de recibir cuatro goles en su primera presentación. Esa corrección no depende exclusivamente de la última línea, sino de la coordinación entre presión, recuperación y coberturas. Si Newbery logra imponer un juego directo y ganar rebotes, el “Globo” deberá sostener una respuesta compacta. Si consigue, en cambio, administrar esas acciones y reducir las pérdidas, podrá construir un partido más favorable para sus intereses.
La experiencia de un referente ante un partido de detalles
Zalazar conoce la dimensión de estos encuentros. Además de haber participado en varios clásicos dentro del Regional Amateur, enfrentó a Jorge Newbery cuando defendía a Boxing Club de Río Gallegos. Desde ese antecedente, trasladó un mensaje dirigido a los integrantes más jóvenes: valorar la oportunidad sin que la carga emocional desplace las responsabilidades futbolísticas.
“Gracias a Dios me tocó jugar varios clásicos en Regionales y también jugar con Boxing contra Newbery. Solo que disfruten el partido, disfruten un ambiente muy lindo, sentirte un profesional, tomarlo seriamente y estar concentrado todo el tiempo, porque el partido lo ganás por detalles”, expresó. Su evaluación coincide con una característica habitual de los cruces de alta rivalidad: la preparación semanal puede quedar condicionada por una acción puntual, una pelota detenida, una segunda jugada o una desconcentración defensiva.
La prohibición de público visitante modificará el marco habitual, pero no elimina la trascendencia deportiva ni simbólica del duelo. El clásico volverá a reunir a dos instituciones centrales de la ciudad y pondrá a prueba el manejo emocional de ambos planteles. Para Huracán, además, el encuentro tiene una dimensión inmediata en la tabla y otra vinculada con su capacidad de respuesta tras el traspié inicial.
El respaldo institucional como sostén del plantel
En la previa, Zalazar también destacó el acompañamiento de los simpatizantes y de los sectores que colaboran con la actividad diaria del club. “A la gente de Huracán, primero agradecerle por siempre estar. Agradecerle por el día, junto a la comisión de padres. Somos de fierro. El club cada día está más lindo y que sigan bancando, que este grupo con humildad lo va a sacar adelante”, señaló.
Ese respaldo aparece como parte del contexto en el que Huracán intentará reencauzar su campaña. El resultado del domingo no resolverá por sí solo la clasificación, pero sí puede establecer una señal relevante después de la primera jornada: una victoria o un empate en condición de visitante fortalecería la recuperación; una nueva caída elevaría la exigencia para las fechas siguientes. Con esa presión, pero también con la confianza proclamada por sus referentes, el “Globo” buscará que el clásico marque un punto de inflexión en su camino regional.
