La selección española masculina de fútbol regresa este lunes a Madrid tras conquistar el Mundial 2026. A bordo del Airbus A350 de Iberia, la tripulación entregó a los jugadores una tarta de bizcocho con fondant rojo decorada con el escudo nacional y dos estrellas que representan el segundo título mundial.

El detalle forma parte de una tradición que Iberia mantiene desde 2010, cuando el mismo gesto acompañó el primer título. Esta iniciativa, sumada a la librea especial del avión con imágenes de jugadores y el lema “Despega un equipo. Vuela un país”, refuerza el vínculo entre la aerolínea y el equipo nacional. Más que un simple obsequio, el gesto consolida la imagen de Iberia como soporte constante en los hitos deportivos del país, proyectando continuidad y cercanía institucional sin necesidad de grandes despliegues.
