Más de doscientas federaciones nacionales han expresado formalmente su respaldo a Gianni Infantino para un cuarto mandato al frente de la FIFA. Según informó The Guardian, de las 211 asociaciones que integran el organismo, solo unos pocos países, entre ellos Alemania y algunas federaciones europeas, aún no han confirmado su apoyo, aunque su posición no resulta determinante para la reelección prevista en el congreso de marzo próximo.
Infantino, de 56 años y presidente desde 2016, sigue siendo el único aspirante oficial hasta el 18 de noviembre, fecha límite para presentar candidaturas. El diario británico señala que las controversias surgidas durante la organización del actual Mundial no han erosionado de forma significativa el respaldo mayoritario que recibe el suizo-italiano.
Apoyo formal de las federaciones
El proceso de ratificación avanza con rapidez. Las declaraciones de apoyo llegaron en las últimas semanas desde confederaciones de África, Asia, América del Sur y América del Norte. Esta acumulación de adhesiones refleja una tendencia consolidada desde la reelección de 2023 y muestra que la base política de Infantino permanece estable pese a las críticas externas.
La FIFA ha mantenido en silencio oficial sobre estas gestiones, pero fuentes cercanas al organismo indican que el equipo de Infantino ha intensificado los contactos con asociaciones que todavía no se habían pronunciado. El objetivo es cerrar el respaldo antes del cierre de candidaturas y evitar cualquier sorpresa en el congreso.

Las polémicas del Mundial actual
El campeonato que concluye este domingo ha estado marcado por dos decisiones controvertidas. La primera fue la suspensión de la tarjeta roja al delantero estadounidense Foliran Balogun tras una intervención directa del presidente Donald Trump. La segunda consistió en la negativa de las autoridades del país organizador a conceder visado al árbitro somalí Omar Artan. Ambas medidas generaron malestar entre sectores arbitrales y federativos europeos.
La UEFA expresó su desacuerdo con estas resoluciones y estudia internamente la posibilidad de presentar un candidato alternativo. Sin embargo, el propio rotativo británico reconoce que cualquier aspirante tendría escasas posibilidades reales de victoria y que el propósito principal sería abrir un debate sobre el rumbo institucional de la FIFA.
Presiones y límites del código ético
The Guardian detalla que el entorno de Infantino estaría ejerciendo presiones sobre distintas federaciones para que confirmen su apoyo antes del plazo final. Según el periódico, estas gestiones podrían contravenir el código interno de la FIFA que prohíbe influir indebidamente en los procesos electorales. Hasta el momento no se ha abierto ninguna investigación formal al respecto.
Algunos observadores consideran que estas prácticas, si se confirman, podrían alimentar futuras críticas sobre transparencia dentro del organismo. No obstante, la ausencia de candidatos alternativos consolidados reduce el margen para que estas tensiones se traduzcan en cambios reales durante la votación de marzo.
Perspectivas para el congreso de marzo
El próximo congreso de la FIFA se celebrará en un contexto de expansión del calendario internacional y de debates sobre la distribución de ingresos entre confederaciones. Infantino ha centrado su discurso en el crecimiento de las competiciones femeninas y en la ampliación de la Copa del Mundo a 48 equipos, medidas que cuentan con respaldo mayoritario entre las asociaciones más pequeñas.
Si no surge ningún otro candidato antes del 18 de noviembre, la reelección de Infantino se producirá sin votación efectiva. En ese escenario, las discusiones sobre el modelo de gobernanza del fútbol mundial quedarían aplazadas hasta el siguiente ciclo electoral, previsto para 2031.
