Gianni Infantino seguirá al frente de la FIFA después de la reunión de crisis celebrada el miércoles en Rabat. El presidente obtuvo el “pleno apoyo” del secretario general, Mattias Grafström, y del equipo directivo, aunque el respaldo institucional no ha frenado el deterioro de su autoridad entre federaciones, dirigentes y figuras del fútbol.

El proyecto que abrió la fractura
La reunión abordó las consecuencias del fallido plan FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial comercial que pretendía atraer hasta 4.200 millones de dólares mediante inversiones minoritarias de terceros. La iniciativa fue presentada sin suficiente participación del Consejo de la FIFA ni de sus federaciones miembro, una omisión que el propio organismo reconoció como un error de procedimiento.
La FIFA confirmó que el proyecto queda aparcado y anunció disculpas formales a sus federaciones. También prometió corregir la gestión interna y proteger la reputación de la organización. El mensaje busca cerrar la crisis financiera, pero no resuelve la cuestión política: la oposición se ha trasladado del proyecto a la conducción de Infantino.
La UEFA llegó a amenazar con boicotear competiciones de la FIFA y afirmó que la dirección había perdido su confianza. Gales, Serbia y Suecia retiraron su apoyo a la reelección del presidente, mientras que el exfutbolista Luis Figo exigió su dimisión. El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró que ya no confía en Infantino.
La presión aumentó tras una información de The Times según la cual Infantino habría ofrecido a Marruecos la final del Mundial de 2030 a cambio de apoyo. La FIFA calificó la acusación de falsa y engañosa y aseguró que la sede se decidirá “a su debido tiempo”.
Infantino conserva, por ahora, el control formal de la organización. Sin embargo, la combinación de un proyecto financiero mal gestionado, fracturas con la UEFA y dudas sobre la gobernanza deja una conclusión clara: la reunión evitó una salida inmediata, pero no ha restaurado la confianza necesaria para garantizar una reelección sin contestación.
