Jakob Ingebrigtsen volverá a competir en el Campeonato de Europa de Birmingham, que se disputará del 10 al 16 de agosto, pero lo hará con un programa reducido. El atleta noruego participará únicamente en los 5.000 metros y renunciará a defender su dominio continental en los 1.500, una decisión confirmada por la Federación Noruega y recogida en las listas oficiales de inscritos.

Una vuelta condicionada por la recuperación
La elección responde a la larga inactividad provocada por su operación en el tendón de Aquiles. Desde su última gran aparición, en el Mundial de Tokio, Ingebrigtsen no ha podido completar una temporada normal. El doblete de 1.500 y 5.000 metros exige acumular rondas, finales y esfuerzos explosivos en pocos días, un riesgo que su equipo ha decidido evitar durante una fase todavía delicada de la recuperación.
Espen Skoland, portavoz del fondista, ha defendido que el sentido común debe imponerse al instinto competitivo. El objetivo, según explicó, es que Jakob llegue con garantías de rendir al máximo en una sola prueba, sin comprometer su evolución física. La renuncia al 1.500 no implica un cambio de ambición, sino una estrategia para concentrar todos sus recursos en una distancia que ofrece más margen de gestión.
Aun así, el camino hacia el oro de los 5.000 no será sencillo. Ingebrigtsen partirá como principal candidato, pero tendrá enfrente al francés Jimmy Gressier, campeón mundial de 10.000 metros y plusmarquista europeo de 5K en ruta, al sueco Andreas Almgren y a su hermano Filip, también clasificado para la prueba. La competencia permitirá medir de inmediato hasta dónde llega el noruego tras su convalecencia.
Su regreso será uno de los grandes focos del campeonato. Birmingham no verá al Ingebrigtsen acostumbrado a disputar varias medallas en una misma cita, sino a un campeón que prioriza la continuidad de su carrera. El resultado de los 5.000 metros servirá tanto para repartir el título europeo como para determinar si está preparado para recuperar su habitual protagonismo internacional.
