Francia e Inglaterra disputaron el partido por el tercer puesto del Mundial 2026 en el Hard Rock Stadium de Miami. El encuentro terminó con victoria británica por 4-1, en un resultado que definió la distribución de las posiciones finales del torneo y dejó huella en la tabla de goleadores.
El partido comenzó con Inglaterra tomando la iniciativa desde los primeros minutos. Declan Rice interceptó un pase en zona alta, avanzó sin oposición y definió con el pie derecho para abrir el marcador a los 3 minutos. La selección dirigida por Thomas Tuchel mantuvo el control del balón y limitó las salidas rápidas francesas.
El segundo tanto llega por jugada de balón parado
A los 18 minutos, un centro preciso de Rice fue cabeceado por Ezri Konsa, quien superó en el cuerpo a cuerpo a Adrien Rabiot y colocó la pelota en el segundo palo. Con este tanto, Inglaterra consolidó su ventaja y obligó a Francia a modificar su planteo defensivo.
Los minutos siguientes mostraron a los Tres Leones conteniendo los intentos de contraataque de los Galos. Kylian Mbappé intentó varias veces desde media distancia, pero las intervenciones de Konsa en la línea y Dean Henderson impidieron el descuento.
El tercer y cuarto gol sellan el resultado antes del descanso
A los 37 minutos, un pase largo de Bukayo Saka dejó mano a mano a Marcus Rashford. Aunque Mike Maignan achicó, el rebote quedó para Saka, quien remató y vio cómo el balón rebotaba en Ibrahima Konaté antes de volver a sus pies para definir ante un arco casi vacío. El 0-3 quedó registrado antes del minuto 45+1, cuando Saka volvió a marcar tras una jugada de contraataque.

En la segunda mitad, Francia realizó cuatro cambios y logró mayor posesión. Michael Olise filtró un pase que Mbappé definió de primera a los 48 minutos, convirtiéndose en el máximo goleador del torneo hasta ese momento. El tanto redujo la diferencia, pero no alteró el resultado final.
Implicancias en la tabla de goleadores
Mbappé alcanzó la cima de la clasificación de artilleros junto a Lionel Messi, mientras Jude Bellingham y Harry Kane quedaron dos tantos por detrás. El gol de Mbappé demostró que, pese a la derrota, el delantero francés mantuvo su influencia en las fases finales del torneo.
El planteo de Inglaterra se basó en presión alta y transiciones rápidas, un esquema que Tuchel ha utilizado con frecuencia en esta edición. Por su parte, Didier Deschamps intentó ajustar el medio campo con la entrada de jugadores más ofensivos, aunque los espacios concedidos en la primera mitad resultaron difíciles de recuperar.
Contexto previo de ambas selecciones
Francia llegaba al partido tras caer en semifinales ante España, lo que puso fin a su racha de victorias en el certamen. Inglaterra, por su parte, había cedido ante Argentina en los minutos finales de su semifinal, un resultado que dejó en evidencia la importancia de mantener la concentración hasta el pitazo final.
El encuentro en Miami ofreció datos sobre el estado físico de varios jugadores clave. Mbappé, a pesar de haber disputado minutos limitados en partidos anteriores, mostró capacidad para generar peligro en espacios reducidos. En el caso inglés, Rice y Saka destacaron por su participación tanto en labores defensivas como en la creación de ocasiones.
El árbitro Jesús Valenzuela dirigió el encuentro con la asistencia de Jorge Urrego, Tulio Moreno y el VAR conformado por Leodán González, Armando Villarreal y Carlos del Cerro Grande. Las decisiones arbitrales no generaron controversias significativas durante los noventa minutos.
Los alineaciones confirmadas reflejaron la intención de ambos técnicos de rotar jugadores tras las exigencias de las semifinales. Francia alineó a Maignan bajo los tres palos, mientras que Inglaterra confió en Henderson como guardameta titular para este encuentro.
