La selección de Inglaterra alcanzó los cuartos de final del Mundial de México 1986 tras superar una fase de grupos irregular. El equipo dirigido por Bobby Robson inició el torneo con una derrota ante Portugal, sumó un empate frente a Marruecos y cerró la primera ronda con victoria sobre Polonia. En octavos de final, los ingleses eliminaron a Paraguay por 3-0, lo que los colocó frente a Argentina en un encuentro que definiría su eliminación.
El partido del 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca se convirtió en uno de los encuentros más recordados de la historia de los mundiales. Diego Armando Maradona anotó dos goles que sellaron la victoria argentina por 2-1. El primero, conocido como la “Mano de Dios”, generó controversia inmediata por la intervención de la mano del delantero. Minutos después, Maradona recorrió más de la mitad de la cancha para marcar el que la FIFA denominó posteriormente el “Gol del Siglo”.

La eliminación de Inglaterra en esa instancia dejó una huella duradera en la rivalidad entre ambas selecciones. El partido no solo marcó el fin de la participación inglesa en aquel torneo, sino que reforzó la percepción de Argentina como un adversario particularmente difícil en competiciones mundialistas. Desde entonces, los encuentros entre ambos equipos han mantenido un tono especial, influido por aquel resultado.
El recorrido de Inglaterra hasta cuartos de final
La campaña de Inglaterra en México 1986 reflejó las dificultades habituales de los equipos europeos en condiciones de altitud y calor. La derrota inicial ante Portugal evidenció problemas defensivos, mientras que el empate con Marruecos obligó a una reacción en el último partido de grupo. El triunfo sobre Polonia permitió avanzar, pero el nivel mostrado no anticipaba el duelo con Argentina.
En octavos de final, la victoria por 3-0 ante Paraguay ofreció mayor confianza. Sin embargo, el cruce siguiente planteó un desafío distinto: Argentina llegaba con Maradona en su mejor momento y un esquema que priorizaba la creatividad individual. La diferencia de estilo entre ambos equipos se manifestó claramente durante los noventa minutos.
Los goles que definieron el resultado
El primer tanto argentino llegó tras un centro que Maradona impulsó con la mano, una acción que el árbitro no sancionó. La controversia se extendió más allá del estadio y contribuyó a la narrativa del encuentro. Poco después, el segundo gol mostró la capacidad individual de Maradona para superar a varios defensores en una jugada que combinó velocidad y precisión.
Inglaterra reaccionó en el segundo tiempo con un gol de Gary Lineker, pero no alcanzó para revertir el marcador. El resultado confirmó la eliminación inglesa y el avance de Argentina hacia semifinales, donde posteriormente enfrentaría a Bélgica.
Balance histórico entre ambas selecciones
Argentina e Inglaterra se han enfrentado cinco veces en Copas del Mundo. Los ingleses registran tres victorias, dos de ellas en fase de grupos y una en cuartos de final durante el Mundial de 1966. Argentina, por su parte, ha eliminado a Inglaterra en dos ocasiones, incluyendo el duelo de 1986.
El encuentro de 2002 en Corea y Japón terminó con victoria inglesa por 1-0, cerrando el ciclo de enfrentamientos directos hasta la fecha. Cada partido ha aportado elementos distintos a la rivalidad, aunque el de México 1986 sigue siendo el más citado por su impacto inmediato y la calidad de las jugadas decisivas.
La trayectoria de Inglaterra en 1986 ilustra las limitaciones que enfrentó el equipo ante un rival que combinaba orden táctico con momentos de brillantez individual. El resultado de aquel cuartos de final continúa formando parte del contexto cuando ambas selecciones se preparan para nuevos compromisos internacionales.
