La palista menorquina Inés Ramo Rey Joly volvió a situarse entre las protagonistas del Descenso Internacional del Sella al conquistar la segunda plaza en la categoría K2 Veteranas. La deportista del Club Náutico Villacarlos compitió junto a la gallega Mónica Piñeiro Varela y completó los aproximadamente 20 kilómetros del recorrido con una diferencia de solo 50 segundos respecto a las vencedoras.
La prueba se disputó el pasado 8 de agosto entre Arriondas y Ribadesella, en el marco de la 88.ª edición de una de las citas más reconocidas del piragüismo internacional. La regata reunió a miles de palistas y a decenas de miles de espectadores, en un entorno marcado tanto por la dimensión deportiva del acontecimiento como por la concentración de embarcaciones en el cauce del río Sella.
Una llegada decidida en los últimos metros
Ramo y Piñeiro mantuvieron un ritmo elevado durante todo el descenso y protagonizaron una actuación sólida en una prueba que exige gestionar de forma simultánea la velocidad, la navegación y el tráfico de piraguas. El recorrido, lejos de ser una simple competición contra el cronómetro, obliga a buscar espacios entre numerosas embarcaciones y a conservar la regularidad en cada tramo.
La pareja llegó a tener a las líderes a la vista en la parte final de la carrera. Esa circunstancia les permitió intentar una remontada hasta los últimos metros, aunque la diferencia no llegó a desaparecer. Finalmente, cruzaron la meta de Llovio en segunda posición de su categoría, después de un esfuerzo continuo que dejó el desenlace abierto hasta el tramo definitivo.

El resultado adquiere una dimensión adicional al situarlas como el quinto kayak femenino de todas las categorías en alcanzar la meta. Esa clasificación no equivale a la posición obtenida dentro de K2 Veteranas, pero permite medir el rendimiento de la embarcación frente al conjunto de participantes femeninas y confirma que su ritmo se mantuvo entre los más competitivos de la jornada.
El Sella como examen de resistencia y estrategia
La participación cercana a las 1.950 embarcaciones convirtió nuevamente el descenso en un desafío de gran complejidad. La densidad de piraguas condiciona las trayectorias, las maniobras y la posibilidad de adelantar, de modo que una buena posición no depende únicamente de la potencia física. La coordinación entre las dos tripulantes, la lectura del río y la capacidad para evitar pérdidas de tiempo son factores determinantes en un recorrido de estas características.
En ese contexto, los 50 segundos que separaron a las menorquinas de las ganadoras reflejan una carrera disputada, aunque no permiten establecer por sí solos cómo se distribuyeron las diferencias a lo largo del trazado. Lo que sí muestra la clasificación es que Ramo y Piñeiro conservaron opciones de victoria hasta la fase final y que terminaron claramente integradas en el grupo de referencia de la competición femenina.
El Descenso Internacional del Sella combina categorías de alto nivel y participación amplia, una particularidad que explica la presencia de embarcaciones de perfiles muy distintos en el mismo río. Para los deportistas veteranos, la prueba representa además una exigencia acumulada: la distancia, el ritmo y las condiciones de navegación requieren experiencia para administrar el esfuerzo sin perder capacidad de respuesta en los compases decisivos.
Otro resultado relevante para el Club Náutico Villacarlos
La medalla de plata supone un nuevo resultado destacado para el Club Náutico Villacarlos y prolonga una temporada especialmente productiva para Inés Ramo. La palista ya había conseguido el bronce en el Campeonato de España de Maratón Corto, por lo que el podio del Sella refuerza su presencia en dos escenarios diferentes del piragüismo de fondo: una competición nacional de formato breve y una prueba internacional caracterizada por su recorrido lineal, su masiva participación y sus particulares condiciones de carrera.
La actuación también consolida la colaboración deportiva entre Ramo y Piñeiro, cuya compenetración resultó esencial para sostener el ritmo durante los 20 kilómetros. En una modalidad K2, el rendimiento depende de que ambas palistas mantengan una frecuencia coordinada y respondan de manera conjunta a los cambios del cauce y a las oportunidades de adelantamiento. El hecho de que pudieran acercarse a las líderes en la recta final indica que la pareja no se limitó a defender la segunda plaza, sino que mantuvo una aspiración real de luchar por el triunfo.
Para la deportista menorquina, el resultado confirma una línea de regularidad en un verano en el que ya había subido al podio nacional. Para el club de Villacarlos, representa la proyección de una de sus palistas en una de las pruebas más emblemáticas del calendario internacional. La plata obtenida en Llovio no modifica la victoria de las primeras clasificadas, pero sí sitúa a Ramo y Piñeiro como una de las parejas destacadas de una edición marcada por la participación masiva, la exigencia técnica y una diferencia final reducida.
