Leo Messi no jugó ante Monterrey tras viajar a Argentina por la muerte de su padre, pero el Inter Miami convirtió el partido en un gesto colectivo de respaldo. El minuto de silencio inicial y la pantalla del estadio con el nombre de Jorge Messi fijaron el tono de una noche marcada menos por el fútbol que por la ausencia del capitán.

El mensaje más potente llegó desde el campo: Rodrigo de Paul marcó el 1-0 y enseñó una camiseta de Messi debajo de la suya. El gesto resume el momento del club, que optó por acompañar a su referente antes que maquillar la fragilidad deportiva del equipo, finalmente derrotado 1-2. También Luis Suárez y la propia entidad dedicaron palabras públicas al argentino, reforzando una idea simple: en la Leagues Cup, el resultado quedó por detrás del duelo personal de Messi. El entierro de Jorge Messi está previsto en Rosario, en una ceremonia íntima y reservada.
