Iris Tió se proclamó campeona de Europa en la final del solo técnico de natación artística disputada en París. La barcelonesa, de 23 años, obtuvo una puntuación total de 263,6250 puntos y superó por un margen mínimo a la bielorrusa Vasilina Khandoshka, ganadora el día anterior del solo libre. El triunfo permite a la nadadora catalana resarcirse del bronce conseguido en esa primera final individual y eleva a cuatro su cosecha de medallas en el campeonato.
Tió saltó al agua con una rutina interpretada al ritmo de Me quedo contigo, de Rosalía. Su actuación combinó una ejecución precisa con una valoración artística que volvió a situarla entre las mejores de la competición. Aunque partía con la octava mayor dificultad declarada entre las finalistas, la española compensó esa desventaja inicial con un ejercicio limpio y consistente, suficiente para imponerse en una clasificación resuelta por menos de tres décimas.
Una final decidida en el último margen
La puntuación de Tió incluyó 114,2000 puntos en impresión artística, una de las claves de su resultado. La suma total de los distintos apartados la llevó hasta los 263,6250 puntos, mientras que Khandoshka terminó con 263,3817. La diferencia exacta entre ambas fue de 0,2433 puntos, un margen que refleja la igualdad de la final y concede especial valor a cada elemento técnico y artístico ejecutado durante la rutina.
La bielorrusa compitió con una coreografía acompañada por I Put Spell on You y volvió a estar cerca de la victoria, pero no pudo repetir el oro del solo libre. El resultado invierte así el desenlace de la jornada anterior: Khandoshka dominó entonces la prueba individual libre, mientras que Tió terminó tercera pese a haber obtenido la mejor valoración en el apartado de interpretación artística.

El solo técnico exige combinar la ejecución de elementos previamente definidos con una presentación artística capaz de sostener la identidad de la rutina. En ese contexto, la actuación de Tió resultó especialmente relevante porque no se apoyó en la mayor dificultad de partida. Su victoria se construyó sobre la calidad de la ejecución y sobre una impresión artística que le permitió superar a rivales con ejercicios inicialmente más exigentes.
La cuarta medalla de una actuación sólida
El oro del solo técnico es la cuarta medalla de Tió en el Campeonato de Europa de París. Antes de subir a lo más alto del podio había logrado el bronce en el solo libre y dos platas en las pruebas de dúo libre y dúo libre mixto. La secuencia muestra una presencia constante en las finales y una capacidad para competir en varias modalidades, tanto en las pruebas individuales como en las de pareja.
La medalla también tiene un significado particular dentro de su recorrido en esta edición. Después de quedarse fuera de la lucha por el oro en el solo libre, la catalana respondió en una prueba con un sistema de valoración diferente y ante la misma rival que había dominado la jornada anterior. El cambio de resultado no borra el bronce previo, pero sí evidencia la capacidad de Tió para ajustar su rendimiento y convertir una valoración artística destacada en una victoria completa.
Su actuación en París refuerza, además, el papel de España como una de las principales potencias de la natación artística europea. La selección suma resultados relevantes en las distintas disciplinas del programa, y el oro de Tió amplía el alcance de esa presencia: no se trata únicamente de una medalla en una prueba de equipo o de dúo, sino de un título individual conseguido en una final marcada por la igualdad.
Un título que confirma su peso internacional
Para Tió, el resultado supone la confirmación de su posición como una de las referentes españolas de la natación artística. La joven barcelonesa ha competido con regularidad en las principales modalidades del campeonato y ha mantenido opciones de podio en cada una de sus apariciones citadas. Esa continuidad, unida ahora a un título continental, amplía su relevancia dentro de un deporte en el que la precisión técnica y la expresividad artística deben avanzar al mismo ritmo.
La final también deja una lectura competitiva clara. Khandoshka se quedó a solo 0,2433 puntos, por lo que el oro no puede interpretarse como una victoria holgada. La clasificación premió una diferencia muy concreta en la ejecución y en la impresión artística, y mantiene abierta la rivalidad entre ambas nadadoras después de que cada una haya ganado una de las dos finales individuales disputadas en París.
Con el título europeo del solo técnico, Tió cierra una de las jornadas más importantes de su campeonato y añade un oro a una colección que ya incluía dos platas y un bronce. El resultado consolida la actuación española en la competición y sitúa a la catalana en el centro de la escena continental, tras imponerse en una final de máxima exigencia y de resolución extremadamente ajustada.
