Iris Tió conquistó el bronce en el solo libre del Europeo de natación artística de París, su tercera medalla continental. La barcelonesa emocionó al público del Centro Acuático de Saint-Denis con una interpretación del “Himno del Amor”, popularizado por Céline Dion durante la inauguración de los Juegos de París. Su actuación confirmó que la expresión artística es su principal fortaleza competitiva.
La española obtuvo la mejor nota en impresión artística, con 145,6000 puntos, pero fue sexta en elementos, con 138,9550, debido a una dificultad menor que la de sus rivales. Terminó con 284,5550 puntos, la misma puntuación que le dio el bronce en el Europeo del año pasado, disputado en Portugal. El resultado muestra con claridad la apuesta española: maximizar la calidad interpretativa, aunque con el coste de ceder terreno técnico.

Una medalla que mide el margen de mejora
La bielorrusa Vasilina Khandoshka se llevó el oro con 292,3887 puntos, impulsada por una ejecución de mayor dificultad y una nota de elementos de 152,0137. La alemana Klara Beyer fue plata tras superar a Tió con una coreografía creada por Ona Carbonell. La estrecha diferencia entre las posiciones intermedias evidenció una final muy equilibrada, en la que cada décima resultó decisiva.
El bronce eleva a tres las medallas de España en el campeonato, después de las platas logradas el sábado en el dúo técnico libre y el mixto libre. Para Andrea Fuentes, seleccionadora nacional, el torneo funciona como banco de pruebas a dos años de los Juegos Olímpicos: el rendimiento artístico ya ofrece una base sólida, mientras que la dificultad técnica marca el principal recorrido pendiente.
La competición continúa con el equipo libre, prueba en la que no participará Tió, y con otras tres finales previstas durante los dos días restantes. La selección busca seguir ampliando su cosecha en un escenario internacional donde las potencias tradicionales empiezan a recuperar protagonismo, aunque todavía lejos de su máximo nivel.
