Japón y Suecia cerraron la fase de grupos con un empate 1-1 en Arlington. El resultado colocó a los japoneses como segundos del grupo F, mientras Suecia avanzó como uno de los mejores terceros. Ambos equipos mostraron un primer tiempo plano, condicionados por el resultado paralelo entre Países Bajos y Túnez.

En la segunda mitad, Japón aceleró tras el gol de Daizen Maeda al minuto 56. Suecia respondió tres minutos después con un disparo de Anthony Elanga. La portería de Zion Suzuki fue clave: tres intervenciones decisivas impidieron que los nórdicos remontaran y aseguraron la plaza invicta para los samuráis.
El factor Brasil y la experiencia previa
El premio por el segundo puesto es un cruce ante Brasil en Houston. Aunque el partido parece exigente, Japón ya venció a la selección brasileña 3-2 en un amistoso de octubre. Esta referencia otorga confianza táctica al equipo de Hajime Moriyasu, que mantuvo la estructura defensiva pese a la posesión cedida ante Suecia.
Análisis del rendimiento
Suecia, resguardada con cinco defensas, apostó por transiciones largas hacia Gyökeres e Isak. El cambio de Graham Potter al incorporar a Elanga modificó el ritmo, pero no alcanzó para superar la segunda plaza. Japón controló el balón sin generar excesivo peligro hasta el descanso, demostrando capacidad de reacción cuando el marcador del otro partido lo exigió.
El resultado refleja una fase de grupos eficiente: Japón priorizó la clasificación sobre el espectáculo y llega a octavos con la moral alta tras haber superado ya a Brasil en condiciones similares.
