El Ayuntamiento de Jaraíz de la Vera ha sacado a licitación la construcción de las rampas que permitirán mejorar la accesibilidad del pabellón polideportivo municipal, situado en la carretera de Collado. La actuación busca resolver las actuales dificultades de acceso a las pistas y a los vestuarios y dotar al edificio de unas condiciones mínimas de tránsito para las personas con movilidad reducida.
El anuncio se ha publicado a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público. El contrato correspondiente a la construcción de la rampa parte de un presupuesto base de licitación de 95.634,75 euros, una cantidad que será sufragada íntegramente con fondos municipales. La elección de la empresa se realizará mediante procedimiento abierto y con una pluralidad de criterios, atendiendo a la oferta que presente la mejor relación entre calidad y precio.
La intervención forma parte de un proyecto dividido en dos partes o lotes. No obstante, la primera actuación que se ejecutará será la relacionada con la construcción de las rampas. La documentación difundida por el Consistorio no concreta en esta fase el alcance ni el calendario de ejecución del segundo lote, por lo que la mejora de la conexión entre las distintas zonas del pabellón constituye el primer paso operativo del proyecto.

Una conexión adaptada entre vestuarios y pista
El objetivo municipal es que todos los niveles del centro deportivo sean accesibles, con una excepción: la grada alta. Su adaptación se considera innecesaria dentro de la solución prevista, de manera que la actuación se concentrará en los espacios vinculados al uso ordinario de las instalaciones, especialmente los vestuarios y la cancha deportiva.
La solución contempla crear un itinerario adaptado entre la planta sótano, donde se encuentran los vestuarios, y la planta de la pista. Con ello se pretende evitar que las personas con movilidad reducida tengan que afrontar recorridos incompatibles con sus necesidades o depender de accesos alternativos que no garanticen una conexión directa con las zonas principales de actividad.
La accesibilidad no se limita en este caso a facilitar la entrada al edificio desde el exterior. El proyecto incide también en la circulación interna entre espacios que tienen usos diferentes pero forman parte de la misma experiencia deportiva. Poder llegar a los vestuarios y desplazarse desde ellos hasta la pista es una condición esencial para que el pabellón pueda ser utilizado de manera más autónoma y en condiciones de mayor igualdad.
El exterior concentra la solución constructiva
Las rampas se levantarán por el exterior del inmueble. Según la explicación municipal, intervenir dentro del pabellón plantearía diversos inconvenientes, mientras que en el exterior existe una porción de parcela sin uso que actualmente se encuentra en malas condiciones por falta de mantenimiento. Aunque el espacio disponible es reducido, los técnicos consideran posible aprovecharlo para alojar dos rampas.
Una de ellas permitirá conectar la calle con el edificio y la otra establecerá el recorrido entre la pista y el sótano. La disposición exterior evita alterar de forma sustancial la distribución interior del pabellón y utiliza una superficie que hasta ahora no desempeñaba una función concreta. La actuación, por tanto, combina la eliminación de barreras arquitectónicas con la recuperación de un área del entorno inmediato del centro deportivo.
La elección de esta alternativa responde a una lógica funcional y constructiva: ampliar los recorridos accesibles desde fuera puede resultar menos invasivo que modificar las circulaciones existentes en el interior. Al mismo tiempo, la reducida dimensión de la parcela obliga a que el diseño de las rampas resuelva con precisión las pendientes, los giros y las conexiones entre niveles, aspectos que deberán quedar definidos en la ejecución del proyecto y ajustarse a la normativa aplicable.
Un primer paso para modernizar la instalación municipal
El pabellón de la carretera de Collado es una instalación de uso deportivo cuya accesibilidad presenta actualmente limitaciones para quienes tienen dificultades de movilidad. La obra proyectada no plantea una transformación integral del edificio, pero sí aborda uno de los principales obstáculos para su utilización: la falta de un itinerario adaptado que una los vestuarios con la pista y permita el acceso desde la vía pública.
La financiación con recursos municipales sitúa la actuación dentro de las inversiones directas del Ayuntamiento en sus equipamientos. El procedimiento abierto permitirá que las empresas interesadas concurran en igualdad de condiciones, mientras que la valoración mediante varios criterios pretende que la adjudicación no dependa únicamente del precio ofertado, sino también de la calidad de la propuesta.
Una vez adjudicado el contrato, la ejecución de las rampas deberá concretar sobre el terreno la solución descrita en el proyecto. El resultado permitirá valorar si el recorrido exterior responde de forma efectiva a las necesidades de las personas usuarias y si la mejora facilita un uso más inclusivo de las instalaciones. La grada alta queda fuera de esta fase por considerarse innecesaria su adaptación, pero el resto de niveles del pabellón queda incluido en el propósito general de hacer accesible el centro deportivo.
