La lluvia aplazó al lunes las finales del Abierto de Washington, incluida la que enfrentará al español Rafael Jódar con el estadounidense Taylor Fritz. El torneo, primera gran parada de la gira norteamericana sobre pista dura, no pudo completar su jornada decisiva tras más de cinco horas de precipitaciones intermitentes y tormentas.
La final femenina, entre Jessica Pegula y la filipina Alexandra Eala, quedó suspendida cuando la estadounidense dominaba por 6-4 y 1-2. El partido había comenzado con unas tres horas de retraso y se interrumpió a las 15:57 hora local, después de varios intentos de secar la pista. La organización fijó su reanudación para las 12:00 del lunes, seguida de la final masculina, prevista no antes de las 19:00.

Una final contra el reloj
El aplazamiento no solo modifica el programa del torneo: también reduce al mínimo el descanso de los cuatro finalistas antes de viajar a Canadá. Pegula y Eala deberán desplazarse a Toronto, mientras Jódar y Fritz tienen como destino Montreal, donde el domingo comenzó el torneo canadiense, igualmente afectado por la lluvia y las cancelaciones.
La acumulación de agua registrada en Washington fue la segunda más alta del año en la ciudad, solo por detrás de una tormenta de nieve de finales de enero. El pronóstico mantiene el riesgo de nuevas lluvias durante la noche, un factor que podría volver a alterar la programación.
La situación introduce una exigencia adicional para los finalistas: competir por el título y afrontar después un traslado inmediato, con escaso margen para recuperar fuerzas y adaptarse a otra sede. El calendario de la gira, que continuará en Cincinnati antes del Abierto de Estados Unidos, convierte cada retraso meteorológico en un problema deportivo y logístico.
