Joan Martínez dio un paso al frente en el primer amistoso de pretemporada del Real Madrid. Con 18 años, el central fue titular por primera vez con el primer equipo ante la Fiorentina, elegido por Mourinho para cubrir las ausencias de Asencio y Huijsen. Su actuación confirmó que la cantera vuelve a ofrecer una alternativa real para la defensa.
El zaguero, apodado el ‘nuevo Ramos’, mostró serenidad en la salida de balón e intensidad en los cruces. Compartió la pareja central con Mario Rivas y superó en la rotación a Lamini Fati, ambos futbolistas del Castilla. La Fiorentina apenas exigió al Madrid durante la primera parte, aunque Piccoli marcó en el minuto 41 en una acción ante la que Martínez no pudo intervenir.

El físico, la próxima prueba
La entrada de Moise Kean cambió el escenario tras el descanso. El delantero italiano puso a prueba la resistencia de los dos centrales y dejó clara la principal tarea pendiente de Martínez: ganar musculatura y competir mejor en los duelos contra atacantes más corpulentos. Mourinho elogió el partido de ambos, pero también advirtió que todavía necesitan crecer físicamente para enfrentarse a jugadores de ese nivel.
El mensaje del técnico encierra una oportunidad y una exigencia. Mourinho no parece dispuesto a regalar minutos, pero considera que Martínez ya está preparado para entrar en la conversación si mantiene su progresión. La lesión de ligamento cruzado que frenó su irrupción en 2024, poco después de debutar ante el Milan con 16 años, ha quedado atrás. La pasada temporada disputó 36 partidos, sumó 2.883 minutos y ganó la Youth League como titular.
El club no acelerará su desarrollo. La prioridad es que se consolide como líder de la defensa del Castilla, que buscará regresar a Segunda División, mientras la pretemporada determinará si se convierte en la primera opción de la cantera para reforzar al Madrid. Con posibles salidas en la zaga, la puerta se ha reabierto. Un nuevo rendimiento convincente podría acercarle al debut oficial que se le escapó por lesión.
