Josh Kerr ha recuperado para Gran Bretaña el récord mundial de la milla con un tiempo de 3:42.66 en el Estadio Olímpico de Londres. La marca, lograda dentro del proyecto 222 impulsado junto a Brooks, supera el registro de Hicham El Guerrouj de 1999 y devuelve la plusmarca a territorio británico tras 27 años.

Entrenamiento y método
El escocés entrenó en Albuquerque a más de 1.600 metros de altitud y convirtió su dormitorio en una cámara hipóxica para simular 2.500 metros. Combinó nutrición precisa, biomecánica detallada y un traje específico dentro de las normas de World Athletics. El resultado demuestra que la preparación sistemática puede superar barreras históricas cuando se ejecuta con precisión.
Kerr ya era campeón del mundo en 2023 y subcampeón olímpico en 2024. Su lesión en el Mundial de Tokio, que completó cojeando, evidenció la misma determinación que le permitió resistir la presión de 60.000 espectadores en Londres. El gesto de Sebastian Coe tras la carrera confirmó su entrada en el grupo selecto de leyendas británicas de la milla.
El logro no solo actualiza una estadística. Muestra cómo la combinación de altitud controlada, equipamiento legal y trabajo mental puede trasladar un récord desde África hasta Europa cuando el plan se sostiene durante meses. Kerr sigue corriendo con gafas de sol, manteniendo la concentración que le ha llevado a este punto.
