Kendry Páez continúa siendo jugador de River, aunque su salida del club está decidida. La rescisión del préstamo se demora porque Chelsea, dueño de su pase, todavía no consiguió una institución dispuesta a recibir al mediocampista ecuatoriano.
La dirigencia del Millonario lo declaró prescindible tras el primer semestre y lo incluyó en el grupo de futbolistas apartados para la segunda mitad del año. El objetivo de River es finalizar anticipadamente el vínculo, pero el trámite depende de que el conjunto londinense cierre antes una nueva cesión.

El próximo destino todavía no aparece
Chelsea tampoco cuenta con Páez para el proyecto de Xabi Alonso y prioriza ubicarlo nuevamente en Europa. La intención es que el futbolista tenga continuidad y pueda retomar su adaptación al fútbol del continente, después de su paso por Racing de Estrasburgo. Hubo interés del KV Mechelen de Bélgica y sondeos desde Turquía, pero ninguna negociación avanzó hasta convertirse en una oferta concreta.
La situación refleja que la salida no está trabada por una decisión de River, sino por la falta de un destino acordado entre Chelsea y el jugador. Hasta que Londres no encuentre una solución, Páez permanecerá formalmente en el plantel millonario, aunque no será tenido en cuenta.
Su ciclo en Núñez quedó muy por debajo de las expectativas que había generado su llegada. Disputó 14 partidos, marcó un gol y aportó una asistencia, con menos de 500 minutos en cancha. Esos números explican la decisión de River y dejan al ecuatoriano ante la necesidad de relanzar su carrera lejos del club argentino.
