Kroenke Sports & Entertainment (KSE), la empresa dirigida por Stan Kroenke, anunció un acuerdo para comprar a los Angels de Los Ángeles, propiedad de Arte Moreno desde 2003. La transacción, que todavía debe completarse, está prevista para principios de 2027 y pondrá fin a una etapa de 23 años marcada por grandes inversiones, resultados decepcionantes y una creciente frustración de los aficionados.
Moreno, magnate de la publicidad exterior de Arizona, adquirió la franquicia a The Walt Disney Company. Aunque los Angels mantuvieron un nivel competitivo durante los primeros años de su gestión, el equipo no vuelve a los playoffs desde 2014 y no gana un partido de postemporada desde 2009. Actualmente se encamina a su undécima temporada consecutiva con récord perdedor y a la duodécima sin playoffs, las rachas activas más extensas de las Grandes Ligas.

Un nuevo dueño, un desafío pendiente
KSE controla un amplio grupo deportivo que incluye a los Rams de Los Ángeles, el Arsenal inglés, los Nuggets de Denver, el Avalanche y los Rapids de Colorado, además del estadio SoFi y el complejo Hollywood Park. Esa estructura aporta experiencia comercial y capacidad financiera, pero no garantiza por sí sola una reconstrucción deportiva: durante la gestión de Moreno, varias contrataciones costosas y de alto perfil produjeron un impacto muy inferior al esperado.
La decadencia coincidió con las carreras de Mike Trout, tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana, y Shohei Ohtani, dos veces ganador del premio. Los Angels llegaron a los playoffs apenas una vez durante la trayectoria de Trout, una señal de que el problema no fue la falta de talento individual, sino la dificultad para convertirlo en una plantilla equilibrada y sostenible.
La afición del condado de Orange, que durante años sostuvo una asistencia sólida, comenzó a corear “¡Vendan el equipo!” en el Angel Stadium. Moreno exploró una venta en 2022, pero retiró la franquicia del mercado a comienzos de 2023. Ahora respalda a KSE como el próximo propietario, mientras la nueva administración deberá recuperar la confianza del público y transformar una marca reconocida en un proyecto competitivo.
