La final del Mundial 2026 entre España y Argentina impulsó a La 1 hasta un 45,5% de cuota, cifra que supera ampliamente las expectativas y devuelve a la cadena pública a niveles de audiencia propios de décadas anteriores. El partido y la prórroga alcanzaron picos del 75,1% y 77,6%, mientras que el postpartido mantuvo un 70% con más de siete millones de espectadores.

Antena 3 y Telecinco sufrieron el impacto directo: la primera cayó al 5,7% y la segunda al 3,7%, ambos mínimos históricos desde que existen mediciones. Este resultado confirma que los grandes eventos deportivos siguen concentrando la atención masiva en la televisión pública, relegando a las cadenas privadas a posiciones secundarias incluso en un mercado fragmentado.
