Zlatan Ibrahimovic, que actúa como comentarista de la Copa del Mundo para la cadena Fox en Estados Unidos, reiteró su admiración por Lionel Messi al analizar la semifinal contra Inglaterra. El sueco, conocido por sus expresiones directas, anticipó un rendimiento destacado del argentino y lo vinculó con la figura de Diego Maradona en el Mundial de 1986. Sus palabras, pronunciadas durante la transmisión previa al encuentro, generaron inmediato eco en medios deportivos de ambos lados del Atlántico.
El encuentro semifinal enfrenta a Argentina e Inglaterra en un contexto de alta expectativa. El equipo dirigido por Lionel Scaloni llega con un balance positivo tras superar la fase de grupos y los octavos de final, mientras que Inglaterra presenta una plantilla equilibrada que combina experiencia y velocidad en el mediocampo. Ibrahimovic situó el foco en el duelo individual entre Messi y la defensa inglesa, recordando que el rendimiento del rosarino suele definir el resultado en partidos de esta magnitud.
El comentario y su contexto inmediato
Durante la emisión, Ibrahimovic señaló textualmente: “Ya vieron la mano de Dios, ahora van a ver el pie izquierdo”. La frase remite directamente al gol de Maradona ante Inglaterra en los cuartos de final de México 1986 y proyecta una expectativa similar para el zurdo de Argentina. El ex delantero sueco evitó rodeos y centró su análisis en la capacidad de Messi para resolver situaciones de alta presión con su pierna hábil.
El momento elegido para la declaración coincide con la preparación táctica de ambos seleccionados. Los entrenadores han destacado la necesidad de controlar el ritmo del partido y limitar los espacios en los que Messi suele recibir el balón. Ibrahimovic, al comparar las trayectorias de los dos jugadores, subrayó que la diferencia generacional no impide reconocer patrones similares en cuanto a capacidad de desequilibrio individual.

Antecedentes históricos de la comparación
Maradona disputó el Mundial de 1986 con 25 años y ya ostentaba el título de mejor jugador del mundo. Su actuación en la victoria 2-1 sobre Inglaterra incluyó un gol de gran calidad técnica y otro controvertido que pasó a la historia como “la mano de Dios”. Messi, por su parte, llega a esta semifinal con 38 años y un palmarés que incluye múltiples títulos de liga y copas internacionales. La analogía de Ibrahimovic no equipara edades ni contextos, sino que destaca la influencia decisiva que ambos ejercen sobre sus equipos en momentos clave.
Analistas que han seguido la trayectoria de Messi coinciden en que su capacidad para mantener el control del balón bajo marca cerrada sigue siendo un factor diferenciador. En partidos anteriores del torneo, el argentino ha registrado asistencias y goles que reflejan su lectura del juego y su precisión en pases largos y cambios de orientación. Estos datos respaldan la expectativa planteada por el comentarista sueco sin necesidad de recurrir a exageraciones.
Reacciones en el entorno del fútbol
La declaración de Ibrahimovic fue recogida por medios especializados y comentada por exjugadores que participan como analistas. Algunos coincidieron en que la referencia a Maradona sirve para ilustrar el peso simbólico que Messi carga cada vez que Argentina disputa una semifinal. Otros señalaron que la presión sobre el rosarino aumenta cuando se establecen paralelismos históricos, aunque también reconocieron que el jugador ha demostrado capacidad para responder en escenarios de esa naturaleza.
Desde la selección argentina, los compañeros de Messi han evitado entrar en comparaciones directas. En cambio, han insistido en la importancia del trabajo colectivo y en la necesidad de que cada línea del equipo cumpla con sus responsabilidades defensivas y de transición. Esta postura contrasta con el tono enfático de Ibrahimovic, pero ambas visiones pueden coexistir sin contradicción: el rendimiento individual de alto nivel suele potenciarse dentro de un esquema táctico bien definido.
Perspectivas para el partido
El desarrollo de la semifinal dependerá en gran medida de cómo Inglaterra decida marcar a Messi y de la respuesta colectiva de Argentina ante esa presión. Ibrahimovic anticipó una actuación que podría inclinar la balanza, pero también dejó claro que el resultado final requiere la participación de todo el once titular. El historial de enfrentamientos entre ambos países añade un componente emocional que los jugadores han mencionado como motivación adicional.
En resumen, la intervención de Ibrahimovic aporta un relato que conecta dos épocas del fútbol argentino y sitúa a Messi en el centro de la atención previa al partido. La frase sobre el pie izquierdo resume, en términos simples, la expectativa de una performance que, de concretarse, quedaría registrada junto a las gestas que el propio Maradona protagonizó hace casi cuatro décadas.
