La ciudad de Málaga celebró el título mundial de España con una fiesta masiva que incluyó vehículos con banderas y la estatua del Marqués de Larios pintada con los colores nacionales. Este festejo coincidió con el ascenso del Málaga a Primera ocho años después, reforzando un patrón histórico donde los logros del club local preceden o acompañan éxitos de la selección española.

Los paralelismos son consistentes. En 2023 el gol de Antoñito Cordero en Tarragona selló el ascenso a Segunda del Málaga al mismo tiempo que España vencía la Eurocopa con un tanto tardío de Oyarzabal. En 2012 el equipo de Pellegrini alcanzó los cuartos de Champions tras un gol de Salomón Rondón mientras la selección ganaba la Eurocopa 4-0 ante Italia. En 2010 el tanto de Duda frente al Madrid aseguró la permanencia del Málaga con el segundo presupuesto más bajo de la categoría, coincidiendo con el Mundial ganado por Iniesta.
Patrón recurrente
En 2008 el ascenso del Málaga con goles de Hidalgo coincidió con la primera Eurocopa de España bajo Luis Aragonés. Incluso en 1964 el ascenso del antiguo CD Málaga siguió a la victoria española en la Eurocopa de Marcelino. Esta sincronía revela una correlación temporal que ha impulsado la identidad futbolística malagueña y alimenta la percepción de una conexión especial entre el club y la selección.
