La selección española llega a la final del Mundial 2026 con una de las defensas más sólidas del torneo. Pau Cubarsí y Aymeric Laporte han formado una pareja que combina juventud y experiencia, permitiendo que España reciba solo un gol en siete partidos. Su rendimiento ha sido clave para limitar a delanteros de primer nivel como Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé, y ahora enfrentan el reto de contener a Lionel Messi, líder de su selección con ocho goles y cuatro asistencias.
El rendimiento defensivo en el torneo
Desde el inicio de la competición, la pareja de centrales ha mantenido una portería casi imbatible. En los siete encuentros disputados, España ha concedido únicamente un gol y ha permitido solo 11 disparos a puerta. Esta estadística se sostiene en la fase final de clasificación, donde de los once partidos como titulares han logrado ocho porterías a cero. Los datos avanzados refuerzan esta solidez: contra Francia, el equipo galo generó apenas 0,28 goles esperados pese a su promedio previo de 16 goles en seis partidos.
La compenetración entre ambos jugadores explica parte de este éxito. Con solo once partidos juntos, han desarrollado una coordinación que permite a España mantener la posesión y evitar transiciones peligrosas. Laporte ha destacado la capacidad de Cubarsí para distribuir el balón incluso en situaciones de presión alta, mientras que el joven central ha respondido reconociendo la misma cualidad en su compañero.
El papel de Laporte en la salida de balón
Contra Francia, Didier Deschamps intentó flotar a Laporte para interrumpir la circulación española. La estrategia no funcionó. El central vasco completó 76 pases con un 92 % de precisión, el mayor registro entre los jugadores de campo de su equipo. Cubarsí, por su parte, aportó 32 pases con 29 acertados. En el total del torneo, Cubarsí promedia 76,1 pases por partido, cifra que ascendió a 91 ante Bélgica cuando la presión fue menor.

Esta capacidad para iniciar el juego desde atrás encaja con el estilo de Luis de la Fuente, que prioriza el control del balón en todas las fases. Ambos centrales han demostrado que pueden sostener la posesión bajo presión sin recurrir a salidas largas precipitadas.
Trayectoria de Cubarsí hasta la titularidad
Con 19 años, Pau Cubarsí ha pasado de observar los mundiales desde su pueblo de Estanyol a disputar la final. Su debut con el Barcelona se produjo antes de cumplir 17 años y ya acumula 128 partidos con el primer equipo. Tras quedar fuera de la Eurocopa 2024, conquistó el oro olímpico en París y se ganó la confianza del seleccionador. Su irrupción ha sido constante: en el Mundial ha mostrado seguridad en duelos individuales y una lectura del juego que contrasta con su edad.
La experiencia y liderazgo de Laporte
Aymeric Laporte aporta 52 internacionalidades y un perfil de central que combina contundencia aérea con criterio posicional. Tras cambiar de selección, ha superado las críticas iniciales y se ha convertido en referente dentro del vestuario, donde es conocido como “el jefe”. Durante el torneo ha ganado 17 duelos aéreos y ha ofrecido estabilidad en una línea defensiva que incluye a varios jugadores jóvenes.
El origen de Laporte en el sur de Francia, una zona históricamente vinculada a la Corona de Aragón, añade un matiz personal a su trayectoria. Su presencia ha permitido a España contar con un perfil de central zurdo experimentado que complementa la velocidad y proyección de Cubarsí.
El enfrentamiento contra Messi
El domingo, la pareja deberá neutralizar a un Lionel Messi de 39 años que nunca ha abandonado un partido del Mundial sin marcar o asistir. Con 39 años, el argentino lidera la tabla de aportaciones ofensivas del torneo. España no ha diseñado planes individuales específicos; el trabajo será colectivo y dependerá de la coordinación entre los dos centrales, los laterales y el mediocampo. El éxito de la final dependerá en buena medida de la capacidad de esta defensa para mantener el orden mientras el resto del equipo busca el segundo título mundial de su historia.
