La Federación de Fútbol de Inglaterra (FA) estuvo a punto de cerrar un acuerdo con Pep Guardiola tras la dimisión de Gareth Southgate. Fuentes cercanas al proceso revelan que las conversaciones avanzaron hasta un entendimiento verbal en 2024, aunque el técnico español decidió permanecer en el Manchester City. Este episodio, desconocido hasta ahora, arroja luz sobre los pasos que dieron las autoridades inglesas antes de apostar por Thomas Tuchel.
El contexto tras la Eurocopa 2024
La derrota en la final del torneo continental ante España marcó un punto de inflexión. La FA estableció como prioridad encontrar un entrenador capaz de llevar al equipo a la conquista del Mundial 2026. Durante la etapa interina de Lee Carsley se intensificaron las gestiones. En ese marco, Guardiola emergió como la opción preferida por su trayectoria y estilo de juego.
Las negociaciones alcanzaron un nivel avanzado. Representantes de ambas partes mantuvieron contactos discretos y, según The Athletic, llegaron a un pacto de palabra. Sin embargo, el deseo del catalán de completar un ciclo en el club de la Premier League frustró el movimiento. La FA tuvo que replantear su estrategia y centró su atención en Thomas Tuchel.
La llegada de Tuchel y sus primeros resultados
El técnico alemán asumió el cargo el 1 de enero de 2025. Desde el primer momento imprimió un sello claro al equipo. En las eliminatorias para el Mundial logró ocho victorias consecutivas sin encajar goles, un registro que tranquilizó a los directivos y generó expectativas moderadas entre los aficionados.

En el Mundial 2026, Inglaterra superó la fase de grupos con resultados sólidos: victorias ante Croacia y Panamá, más un empate sin goles frente a Ghana. La eliminatoria de octavos ante la República Democrática del Congo se resolvió con un doblete de Harry Kane, mientras que Jude Bellingham brilló en la victoria por 3-2 contra México.
El camino hasta semifinales y el desenlace
En cuartos de final, Bellingham volvió a marcar dos tantos para eliminar a Noruega. El equipo parecía consolidarse, pero en semifinales enfrentó a Argentina. Anthony Gordon adelantó a los ingleses, aunque Enzo Fernández y Lautaro Martínez dieron la vuelta al marcador en los minutos finales. La eliminación generó críticas sobre el planteamiento excesivamente conservador de Tuchel, similar a las que ya había recibido Southgate.
A pesar de la decepción, la FA mantuvo su respaldo al entrenador. El director ejecutivo Mark Bullingham reconoció el esfuerzo colectivo y agradeció el apoyo de los aficionados en Estados Unidos y en el Reino Unido. Tuchel, por su parte, reafirmó su compromiso: aseguró que el grupo aún puede mejorar y que disfruta cada jornada al frente de la selección.
Las implicaciones de la revelación
El detalle sobre las conversaciones con Guardiola añade una capa de complejidad a la narrativa del proceso de selección. Si el entrenador español hubiera aceptado marcharse del Manchester City, el banquillo inglés podría haber tomado un rumbo distinto. La decisión de Guardiola de continuar un año más en el club modificó el panorama y abrió la puerta a Tuchel, cuya continuidad ahora depende de los resultados futuros y de la capacidad del equipo para corregir los errores observados en la semifinal.
La información confirma que la FA exploró todas las vías posibles antes de cerrar el fichaje del alemán. Este episodio ilustra la dificultad de atraer a entrenadores de élite cuando estos mantienen compromisos vigentes con clubes de primer nivel.
