Ferran Torres se convirtió en el centro de atención durante la celebración del Mundial 2026 en Madrid, no solo por su gol decisivo sino por la gorra roja que lució con el lema “MAKE SPAIN GREAT AGAIN”. Esta frase adaptada del eslogan de Donald Trump generó un debate inmediato en redes sociales y conectó el triunfo deportivo con un símbolo político global.

El delantero del Barcelona recibió el cariño masivo de los aficionados mientras el presidente estadounidense observaba desde cerca la entrega de la Copa. La presencia de Trump junto a los jugadores españoles, incluida la imitación del baile de Mikel Merino, transformó el evento en un cruce entre victoria futbolística y visibilidad internacional.
El gesto de Torres revela cómo los deportistas pueden amplificar mensajes más allá del campo, convirtiendo un accesorio en un punto de conversación que trasciende el resultado deportivo y refleja la intersección actual entre deporte y política mundial.
