El Gran Canaria de Bruno Savignani inició su calendario de preparación con una derrota ante La Laguna Tenerife por 96-84, en un partido amistoso disputado a puerta cerrada en el Santiago Martín. El resultado ofrece una primera referencia competitiva para ambos equipos, aunque todavía dentro de una fase marcada por la carga de entrenamientos y la integración de las plantillas.
El conjunto tinerfeño tomó el control desde el comienzo y cerró el primer cuarto con una ventaja de diez puntos (28-18). La reacción amarilla llegó en el segundo parcial, cuando el equipo encontró más fluidez ofensiva y redujo la diferencia hasta el 47-44 al descanso. La capacidad para anotar desde distintas posiciones fue el principal argumento del Gran Canaria durante ese tramo.

La defensa marca la diferencia tras el descanso
El encuentro cambió después del paso por vestuarios. La Laguna Tenerife endureció su trabajo defensivo y limitó al Gran Canaria a 15 puntos en el tercer cuarto, un parcial de 26-15 que volvió a abrir una brecha decisiva. Esa secuencia refleja el principal margen de mejora del equipo grancanario: sostener su producción ofensiva cuando el rival eleva la presión y obliga a jugar con menos comodidad.
Robert Stumbris y Fran Guerra fueron los máximos anotadores del quinteto inicial amarillo, con 10 y 15 puntos, mientras que Marques Townes aportó 14. También dispusieron de minutos los jugadores del filial Code Mbengue, Saba Merebashvili y Sasha Panasiuk, en una prueba que sirvió para ampliar la rotación. Por Tenerife destacaron Bamba y Van Beck, ambos con 15 puntos, además de Shermadini, autor de 14.
Joaquín Rodríguez y Jón Axel Gudmundsson, recién incorporados tras sus compromisos internacionales, se sumarán ahora al trabajo del Gran Canaria. El equipo regresará a los entrenamientos este viernes y afrontará la próxima semana dos nuevos amistosos en la Península, contra Flexicar Fuenlabrada y Tizona Burgos, partidos que permitirán evaluar la evolución colectiva con la plantilla más completa.
