La NBA cerró una investigación de 11 meses sobre presuntas maniobras para eludir el límite salarial de los Clippers de Los Ángeles con una de las sanciones más severas impuestas a una franquicia en los últimos años. La liga determinó que el equipo facilitó oportunidades de ingresos extradeportivos para Kawhi Leonard mediante acuerdos de patrocinio y pagos que no fueron debidamente reportados. El castigo incluye la pérdida de una selección de primera ronda en cada Draft entre 2029 y 2033, una multa de 30 millones de dólares y un programa de cumplimiento supervisado durante cinco años.

La resolución también golpea directamente a la cúpula de la organización. Steve Ballmer, propietario de los Clippers, fue suspendido durante un año de todas las actividades vinculadas al equipo y a la NBA. Lawrence Frank, presidente de operaciones de baloncesto, recibió una suspensión sin sueldo de seis meses, mientras que Gillian Zucker, presidenta de operaciones comerciales, estará fuera de sus funciones y sin remuneración durante un año. Leonard, por su parte, fue multado con 700.000 dólares.
Un castigo diseñado para afectar el futuro deportivo
La multa económica representa una cifra considerable, pero el verdadero peso de la sanción está en las selecciones del Draft. Los Clippers deberán desprenderse de cinco primeras rondas consecutivas, activos que suelen ser decisivos para renovar una plantilla, negociar traspasos o amortiguar una eventual reconstrucción. En una liga donde los equipos contendientes suelen comprometer elecciones futuras para sumar estrellas, perder ese margen de maniobra restringe la capacidad de reacción de la franquicia durante buena parte de la próxima década.
La situación no implica necesariamente que Los Ángeles quede sin representación en cada uno de esos Drafts. Según los reportes surgidos tras la decisión, la primera selección que perdería sería una ronda adicional adquirida en el intercambio de Ivica Zubac con Indiana para 2029. Sin embargo, incluso si conserva alguna elección propia o incorpora selecciones ajenas, el club estará obligado a entregar una primera ronda cada año entre 2029 y 2033. Esa obligación reduce la flexibilidad con la que puede diseñar futuras operaciones.
El efecto es especialmente relevante porque la plantilla de los Clippers ha sido construida bajo una lógica de presente inmediato: inversión elevada, jugadores veteranos y una ventana competitiva vinculada a Leonard. Una organización que apuesta por competir ahora suele aceptar riesgos sobre su capital de Draft; la diferencia es que, en este caso, esas pérdidas no provienen de una decisión deportiva, sino de una sanción disciplinaria. El resultado puede condicionar al equipo incluso cuando los actuales protagonistas ya no formen parte del proyecto.
La conclusión de la liga: una conducta organizada
La investigación, realizada por el despacho Wachtell, Lipton, Rosen & Katz, describió un patrón de infracciones y no un episodio aislado. Según el resumen divulgado por la NBA, los Clippers iniciaron y facilitaron oportunidades de ingresos fuera de la cancha entre Leonard y cuatro compañías que mantenían relaciones comerciales con el equipo: Aspiration Partners, Boingo Wireless, Daktronics y Lockton Insurance.
La liga sostuvo además que la organización indujo a esas empresas a formalizar acuerdos con Leonard mediante la oferta de negocios relacionados con los Clippers. El informe también cita pagos de gastos personales en nombre del jugador y sus representantes, así como la falta de reporte de solicitudes impropias efectuadas por Dennis Robertson, entonces gerente de negocios de Leonard. Para la NBA, estos elementos conectan la actividad comercial externa con la compensación del jugador, una zona especialmente protegida por las reglas del tope salarial.
La distinción es central: las estrellas de la NBA pueden tener contratos publicitarios y comerciales legítimos, pero esos acuerdos no pueden convertirse en vías indirectas para aumentar su remuneración deportiva. La liga considera que, cuando un equipo promueve, financia o condiciona esas oportunidades, altera la competencia entre franquicias. El límite salarial deja de cumplir su función si un club puede complementar una oferta contractual mediante beneficios que otros competidores no tienen capacidad o disposición de replicar.
Responsabilidades repartidas entre directivos y entorno del jugador
La NBA atribuyó a Zucker y Frank una responsabilidad “principal y directa” en la conducta sancionada. Frank fue señalado por su participación en acuerdos de patrocinio considerados inadmisibles y por aprobar gastos vinculados a Leonard y su familia. Zucker, además de su papel en los patrocinios, fue suspendida por proporcionar declaraciones que la liga calificó como falsas y engañosas durante la investigación.
El caso de Ballmer tiene una dimensión institucional mayor. El informe afirma que el propietario buscó deliberadamente ayudar a Leonard a obtener oportunidades financieras fuera de la cancha y que, al menos en una ocasión, participó en un acto significativo de facilitación por parte del equipo. La NBA también cuestionó que no hubiera creado un entorno de cumplimiento adecuado, una omisión que considera más grave por los antecedentes de la franquicia en asuntos de elusión del tope salarial.
Leonard aceptó responsabilidad por “fallas de criterio” de personas cercanas, aunque defendió que firmó su contrato y los acuerdos cuestionados de buena fe, sin conocer una intención de evadir las normas. La posición de la liga, sin embargo, es que el jugador incurrió en una infracción a través de las gestiones de Robertson, quien presionó a los Clippers para obtener oportunidades extradeportivas y no reembolsó pagos de gastos personales realizados por la organización. Robertson, despedido por Leonard en junio, no podrá relacionarse con equipos de la NBA ni con sus afiliados durante cinco años.
Los Clippers preparan una impugnación
La franquicia rechazó de forma contundente las conclusiones y anunció que recurrirá las sanciones por todas las vías disponibles. En su comunicado, los Clippers acusaron a la NBA de conducir una investigación parcial, orientada a sostener una narrativa predeterminada. También sostuvieron que la información comunicada privadamente por la liga no coincide con el anuncio público y que buscarán un proceso de arbitraje ético e imparcial.
La disputa abre una etapa jurídica y política que puede prolongarse, pero no elimina el impacto inmediato del fallo. A poco más de un mes del inicio de la temporada 2026-27, los Clippers deberán operar con ausencias relevantes en su estructura directiva, una supervisión externa de cinco años y un horizonte de Draft debilitado. Para la NBA, el mensaje es inequívoco: las ventajas financieras obtenidas fuera de los contratos oficiales pueden ser tratadas como una amenaza directa a la integridad competitiva de la liga.
