La derrota de Cuba 1-9 ante Puerto Rico por el bronce en Santo Domingo 2026 confirmó una caída histórica: por primera vez en 60 años, la selección quedó fuera del podio en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe. El golpe no fue solo deportivo; expuso una regresión acumulada en pitcheo, defensa y capacidad para competir bajo presión.

Una señal de fondo
Más grave que el cuarto lugar es la tendencia: siete de las 21 derrotas históricas de Cuba en estos torneos llegaron en las tres últimas ediciones. La selección ya no impone la autoridad de otros tiempos y el resto de la región compite con mejor oficio, preparación y lectura del juego.
El propio Germán Mesa asumió la responsabilidad, pero el problema trasciende la nómina. La Serie Nacional que arrancará pronto será la primera prueba real para saber si el béisbol cubano corrige su base técnica o prolonga una crisis que ya dejó de ser coyuntural.
