El futuro de Nahuel Molina en el Atlético de Madrid ha quedado abierto después de que la Roma presentara una oferta de 17 millones de euros, bonus incluidos, por el lateral argentino. La propuesta, adelantada por el periodista Matteo Moretto, está siendo estudiada por el club rojiblanco, que podría encontrar en la operación una vía para generar liquidez y continuar reforzando la plantilla de Diego Simeone.
La entidad italiana pretende cerrar el acuerdo con rapidez. Según la información difundida, la Roma ya prepara una nueva fase de contactos con el entorno del futbolista para negociar las condiciones de su contrato. El entendimiento entre los clubes no garantiza todavía el traspaso: el siguiente punto decisivo será conocer la disposición de Molina y alcanzar un pacto sobre su salario, la duración del vínculo y el resto de los términos personales.
Una propuesta concreta sobre la mesa
La oferta de 17 millones representa una cantidad suficientemente relevante para que el Atlético valore la salida, aunque el importe final dependería de los bonus incluidos en la propuesta. Por ahora no se ha informado de que exista un acuerdo definitivo ni de que el jugador haya dado su aprobación al cambio de equipo. Las próximas horas pueden servir para determinar si la negociación avanza hacia una fase formal o si las partes deben ajustar sus posiciones.
La Roma considera prioritario reforzar su defensa y ha identificado a Molina como una opción conocida y contrastada en el fútbol italiano. El argentino, de 28 años, militó en el Udinese antes de incorporarse al Atlético, una etapa que le permitió consolidarse en la Serie A y aumentar su reconocimiento dentro del campeonato. Ese antecedente explica, en parte, el interés del conjunto “giallorosso” por facilitar su regreso a Italia.

El Atlético busca equilibrar sus cuentas
La posible venta encaja con las necesidades económicas del Atlético en este tramo del mercado. El club ha cerrado varias incorporaciones importantes y, antes de acometer nuevas operaciones, necesita equilibrar sus cuentas y ampliar el margen disponible para la dirección deportiva. En ese escenario, una salida por una cifra cercana a la planteada por la Roma permitiría liberar recursos sin esperar a que concluyan otras negociaciones.
La operación también debe interpretarse dentro de una planificación más amplia en los carriles defensivos. Matteo Ruggeri, otro jugador vinculado al Atlético, negocia con el Aston Villa una posible salida que también generaría ingresos para la entidad madrileña. Si ambos movimientos llegaran a concretarse, el club dispondría de una capacidad financiera mayor, pero tendría que reorganizar una zona de la plantilla que podría perder efectivos en un periodo relativamente corto.
Una baja con consecuencias deportivas
Molina ha tenido un peso importante desde su llegada al Atlético y forma parte de la estructura habitual del equipo de Simeone. Su recorrido internacional y su experiencia en partidos de máxima exigencia le convierten en una pieza de valor, especialmente por su capacidad para desempeñarse como lateral y participar en fases ofensivas. La salida, por tanto, no sería únicamente una decisión contable: también obligaría al cuerpo técnico a revisar las alternativas disponibles para cubrir el costado derecho.
El contexto deportivo explica que la dirección rojiblanca estudie la propuesta, pero no implica que la aceptación sea automática. La valoración dependerá del equilibrio entre el ingreso obtenido, la importancia de Molina en los planes de Simeone y la posibilidad de encontrar un sustituto de garantías. Si el Atlético considera que la plantilla puede compensar su ausencia o que la operación facilita incorporaciones necesarias en otras posiciones, el traspaso ganaría sentido estratégico.
La negociación entra en una fase decisiva
El próximo movimiento corresponde a la Roma, que debe convencer al futbolista después de plantear su oferta al Atlético. El club italiano intensificará previsiblemente las conversaciones con los representantes de Molina para presentar un proyecto deportivo y fijar las condiciones contractuales. La relación previa del jugador con la Serie A puede favorecer el diálogo, aunque su continuidad en Madrid sigue siendo una posibilidad mientras no exista un acuerdo firmado.
Para el Atlético, la prioridad será medir el rendimiento económico real de la propuesta y su impacto sobre la planificación de la temporada. Para la Roma, la urgencia consiste en evitar que la operación se prolongue y permita la entrada de otros clubes interesados. La combinación de estos factores convierte las próximas horas en un periodo relevante para el futuro del argentino, que podría cerrar su etapa como rojiblanco y regresar al fútbol italiano o continuar bajo las órdenes de Simeone.
El campeón del mundo con Argentina en 2022 todavía no ha confirmado públicamente su decisión. Mientras se desarrollan las conversaciones, el único dato firme es la oferta de 17 millones de euros, bonus incluidos. El desenlace dependerá ahora de la respuesta del Atlético y, sobre todo, del acuerdo que la Roma consiga alcanzar con Nahuel Molina.
