Sin margen para aflojar
La SD Huesca entra en la cuarta semana de pretemporada con un objetivo claro: sostener el impulso que dejó el 4-0 al FC Andorra. Ese triunfo, más que un resultado amplio, confirmó una evolución visible en ritmo, presión y eficacia, tres señales que el cuerpo técnico necesitaba ver para validar el trabajo acumulado.

El ensayo en la Base Aragonesa de Fútbol dejó una lectura relevante: el equipo no solo compite mejor, también empieza a parecerse a una propuesta reconocible. Para un proyecto nuevo, esa clase de continuidad vale más que una goleada aislada, porque marca si la plantilla está asimilando automatismos antes del tramo decisivo de preparación. Huesca encara ahora una semana para consolidar sensaciones y evitar que el buen tono se quede en un episodio puntual.
