Antes del partido España-Uruguay en Guadalajara, un seguidor entregó a Lamine Yamal una réplica personalizada del cinturón Universal de la WWE. El futbolista del Barcelona aceptó el obsequio con una sonrisa y subió al autobús de la selección con él visible, lo que generó rápida difusión en redes.

Este tipo de gestos revela cómo los aficionados locales intentan conectar con los jugadores mediante objetos que combinan cultura popular y admiración personal. Yamal, de 18 años, no mostró sorpresa excesiva y continuó con la rutina previa al encuentro, lo que indica que la selección mantiene foco pese al ambiente festivo que rodea la Copa del Mundo 2026.
Reacción y contexto del plantel
Las imágenes difundidas muestran que el detalle no alteró la concentración del grupo. España llega al choque con Uruguay después de haber entrenado en la ciudad y haber recibido el apoyo masivo de seguidores mexicanos. El episodio se suma a otras anécdotas similares que suelen aparecer en torneos mundialistas, donde el contacto directo entre jugadores y público genera momentos de cercanía sin alterar la preparación táctica.
El hecho confirma que Yamal sigue siendo uno de los focos de atención del torneo. Su capacidad para absorber este tipo de atenciones sin distraerse refuerza la percepción de madurez que ya exhibe dentro del campo. La selección española, por su parte, mantiene la atención puesta en el rendimiento colectivo más que en los gestos individuales de simpatía de la afición.
