LeBron James eligió el campo de Son Muntaner, en Arabella Golf, para practicar golf durante su estancia en Mallorca. La presencia del cuatro veces campeón de la NBA sorprendió a los jugadores y visitantes, aunque el deportista mantuvo un perfil discreto, acompañado por su equipo de seguridad y sin participar en actos públicos.
El jugador, que cumplirá 42 años en diciembre, acaba de incorporarse a los Philadelphia 76ers después de ocho temporadas en Los Ángeles Lakers. Su objetivo deportivo pasa por intentar conquistar un quinto anillo, en lo que podría ser la última etapa de una carrera marcada por una preparación física y nutricional excepcional.

El golf, una nueva extensión de su actividad
La visita confirma la creciente afición de James por el golf, una disciplina a la que también se han acercado otros deportistas españoles como Rudy Fernández y Álex Abrines. El campo mallorquín, con 18 hoyos, calles amplias y greens técnicos, exige estrategia más que potencia, un rasgo que puede explicar su atractivo para un atleta acostumbrado a combinar rendimiento y precisión.
La relación de James con este deporte va más allá del ocio. Su fundación mantiene una alianza con el PGA Tour para impulsar iniciativas de participación juvenil y recaudación de fondos destinadas a familias vulnerables de Akron, Ohio. El programa está previsto para los días 6 y 7 de julio de 2027 y vinculará el golf profesional con proyectos comunitarios.
La visita se produce pocos días antes del XXI Torneo Cope Mallorca, que se celebrará el sábado 12 de septiembre en Son Muntaner, con salidas a las 8:30 y a las 14:30 horas. La presencia de una figura mundial como James refuerza la proyección internacional del campo y añade interés a una cita que volverá a reunir a una amplia participación y numerosos premios.
