En el Mundial de 2026, la selección española encontró un impulso inesperado en la canción de Leiva “Como si fueras a morir mañana”. A diferencia de los himnos oficiales previos, este tema surgió de forma orgánica tras la mención del locutor Juan Carlos Rivero durante las semifinales ante Francia el 14 de julio. La letra, extraída del disco Nuclear de 2019, capturó el espíritu de riesgo y entrega que caracterizó el juego del equipo.

Leiva reforzó este vínculo el 18 de julio en el Cádiz Music Stadium, donde dedicó la interpretación a los jugadores de Luis de la Fuente. Vestido con la camiseta de España, el artista atlético instó al público a transmitir apoyo incondicional y cantó la estrofa clave como arenga colectiva. Esta conexión espontánea superó a otras candidatas como “Superestrella” de Aitana o “Despechá” de Rosalía, demostrando que los éxitos deportivos a menudo se alinean mejor con expresiones culturales no planificadas.
El fenómeno revela cómo una referencia puntual en televisión puede amplificar un mensaje de intensidad y urgencia, alineándose con el estilo de juego que llevó a España a la final. La victoria musical de Leiva radica en su autenticidad, no en estrategias de marketing, y subraya el poder de la música para reflejar el momento competitivo sin forzar narrativas oficiales.
