León Termal Sport alcanza este 5 de agosto quince años de actividad en Santa María del Páramo. Inaugurado en 2011, el centro se consolidó como el mayor complejo termolúdico de Castilla y León, con más de 2.000 metros cuadrados de instalaciones y una oferta orientada al ocio, la recuperación y el bienestar.
Aproximadamente la mitad del recinto está dedicada al circuito termal. Su piscina central concentra buena parte del atractivo, con asientos de hidromasaje y burbujas, una zona de río con corriente, distintos chorros y una cascada de más de tres metros de altura. El recorrido se completa con duchas de contraste, saunas seca y húmeda, poza fría, pediluvio y jacuzzis.

Una oferta que resistió la incertidumbre
El complejo también dispone de piscina de natación, servicio de masajes y gimnasio, lo que amplía su público más allá del visitante que busca una experiencia termal. La combinación de agua, calor, ejercicio y tratamientos explica su continuidad como recurso de ocio durante todo el año, aunque la demanda resulte especialmente atractiva en otoño e invierno y en la franja final de la tarde, antes del cierre, fijado a las 22.00 horas.
La trayectoria no estuvo exenta de dificultades. Tras permanecer cerrado durante tres meses en 2023, en un contexto que llegó a alimentar el temor a un cierre definitivo, León Termal Sport reabrió el 20 de diciembre de ese año con un nuevo gestor. La reapertura, coincidente con las fechas navideñas, permitió recuperar un servicio ya integrado en la oferta de Santa María del Páramo y evitar la pérdida de una instalación singular para la provincia.
Quince años después, el aniversario pone en valor tanto la dimensión del complejo como su capacidad para mantenerse operativo tras una etapa crítica. La continuidad del centro dependerá de conservar esa propuesta diversificada y de seguir vinculando el bienestar a una experiencia accesible para usuarios habituales y visitantes ocasionales.
