En la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, Lisandro Martínez abandonó el campo a los 44 minutos del primer tiempo por una lesión muscular en el muslo derecho. El defensor del Manchester United sintió la molestia tras una acción en la que Marc Cucurella remató cruzado y la pelota pasó cerca del arco argentino. Emiliano Martínez solicitó de inmediato el cambio desde el césped.

Minutos antes, a los 41 minutos, Martínez había recibido una tarjeta amarilla por una falta sobre Mikel Oyarzabal, un esfuerzo máximo que probablemente desencadenó la lesión. Lionel Scaloni lo reemplazó con Nicolás Otamendi para mantener la estructura defensiva junto a Cristian Romero.
El cambio obligó a ajustar el plan inicial. En el segundo tiempo, Scaloni introdujo a Leandro Paredes por Nicolás González y luego a Nahuel Molina por Gonzalo Montiel, buscando reforzar el mediocampo mientras España controlaba la posesión y generaba las mejores ocasiones. La salida de Martínez expuso la fragilidad de la zaga argentina ante un rival que domina el balón y exige cobertura constante, obligando a modificaciones reactivas que alteraron el equilibrio del equipo.
