La FIFA confirmó que Argentina enfrentará este miércoles a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 con un jersey azul inspirado en el torneo de 1986. Esa decisión ha reactivado en el barrio de Tepito, Ciudad de México, una historia que circula desde hace cuatro décadas sobre el origen de las camisetas utilizadas por Diego Armando Maradona.
El contexto del partido de 1986
En los cuartos de final de México 1986, Argentina necesitaba camisetas azules para el encuentro contra Inglaterra. Según el relato que persiste en Tepito, el equipo recurrió a proveedores locales para resolver la falta de uniformes oficiales. El tercer arquero Héctor Miguel Zelada, entonces jugador del Club América y familiarizado con el barrio, habría facilitado el contacto.
Maradona marcó en ese partido el gol conocido como “la Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”. Ningún documento oficial ha identificado al fabricante de las camisetas, pero la versión ha sido repetida por miembros del cuerpo técnico argentino y por comerciantes de Tepito a lo largo de los años.
Voces que sostienen la historia
Ricardo Espinosa, comerciante de 58 años que trabaja en el barrio desde los 17, afirma que la anécdota forma parte de la identidad local. “El barrio siempre se ha caracterizado por fabricar cosas que en otro lado no puedes conseguir”, declaró a EFE. Espinosa considera que el episodio constituye “un hecho real” y un logro adicional para Tepito, aunque reconoce que nunca se ha identificado a la persona que resolvió el problema de suministros.

Christian Saavedra, de 39 años, conoció el relato hace cinco años a través de reportajes de televisión argentina. Para él, la historia adquiere fuerza porque muestra cómo una carencia de uniformes se transformó en parte del relato del campeón del mundo. “No tienes uniforme y vas a un barrio bravo a conseguir tus playeras y luego quedas campeón”, señaló.
Repercusiones comerciales actuales
La calle Aztecas, conocida por sus locales de jerseys, registra un aumento de visitantes extranjeros desde que la leyenda volvió a circular. Argentinos e ingleses acuden en busca de réplicas fabricadas en Tepito, aunque podrían adquirir versiones oficiales en sus países. Los comerciantes destacan que este interés incrementa las ventas y refuerza la reputación del barrio como proveedor de prendas deportivas.
Espinosa subraya el valor de las réplicas frente al precio de las piezas originales. Mientras la camiseta utilizada por Maradona en 1986 fue subastada por millones de dólares, en Tepito se ofrecen copias a precios accesibles que permiten a más personas vestir los colores de sus selecciones.
La exposición que rescata la anécdota
En la Galería José María Velasco se presenta la muestra “Tepito en la cancha”. Una de las piezas, “La otra selección” del artista Alfonso Zárate, muestra una réplica de la camiseta azul suspendida sobre un muro blanco. El texto curatorial señala que la piratería moderna democratiza la afición y retoma la leyenda para reflexionar sobre los costos de pertenecer al fútbol contemporáneo.
La historia, aunque no verificada con documentos, continúa transmitiéndose entre generaciones de comerciantes. Cuatro décadas después del Mundial de 1986 y a diez ediciones del torneo, el relato mantiene vigencia cada vez que Argentina y Inglaterra se cruzan en una competencia oficial.
La confirmación del partido de semifinales ha impulsado nuevas visitas al barrio y renovado el interés por las prendas asociadas a aquel equipo. Los comerciantes de Tepito observan que el episodio, independientemente de su exactitud histórica, sigue formando parte del imaginario colectivo sobre el ingenio local y el fútbol.
