Arvid Lindblad, piloto de Racing Bulls, vivió su primera experiencia como copiloto de Jon Armstrong a bordo del Ford Puma Rally1 de M-Sport durante el Festival de Velocidad de Goodwood. El británico reconoció que, pese a su familiaridad con la velocidad de la Fórmula 1, el rally lo sacó rápidamente de su zona de confort y le permitió valorar de cerca la precisión y el riesgo que enfrentan los especialistas de esta disciplina.

La prueba no fue solo un ejercicio de curiosidad. Lindblad explicó que el contacto con el rally ha aumentado su interés por esta modalidad y reveló su intención de competir en el WRC una vez concluya su etapa en la Fórmula 1. Esta declaración añade una capa de profundidad a su perfil: un piloto que busca ampliar su repertorio más allá de los circuitos cerrados y aspira a dominar terrenos impredecibles.
Contexto y proyección
Jon Armstrong destacó la dificultad que supone para cualquier piloto de monoplazas adaptarse al rally desde el primer kilómetro. La observación refuerza la idea de que Lindblad no solo busca una nueva afición, sino un reto técnico que exige habilidades distintas a las desarrolladas en la categoría reina. Su valoración positiva tras una sola toma de contacto sugiere una trayectoria futura que podría enriquecer el panorama del automovilismo español e internacional.
