Argentina venció 1-2 a Inglaterra en semifinales y Lo Celso exhibió tras el pitido final una pancarta con el lema “Las Malvinas son argentinas”. La acción revive un conflicto territorial de 1982 y viola las normas de la FIFA que prohíben mensajes políticos en competiciones oficiales.

El organismo ya abrió investigación tras la queja británica. Casos anteriores muestran que la sanción suele limitarse a un partido, aunque el calendario apremia: la final ante España se disputa el 19 de julio en Nueva York. Si el Comité de Disciplina actúa con la lentitud habitual, Lo Celso y Leandro Paredes podrían estar disponibles.
El episodio pone de relieve la tensión permanente entre expresión nacional y neutralidad deportiva. La FIFA aplica sus reglas de forma desigual según el momento y la presión mediática, lo que reduce el efecto disuasorio de las sanciones y permite que mensajes políticos sigan apareciendo en el césped.
