La final de la Copa Andalucía tendrá este sábado en Córdoba un aliciente poco habitual incluso para una competición de pretemporada: dos hermanos, Nihad y Nedim Djedovic, defenderán camisetas rivales. El Unicaja se medirá al Insolac Caja 87 a las 20:00 horas en el Palacio Municipal de Deportes Vista Alegre, con el trofeo amistoso en juego y con una historia familiar atravesando el partido de lado a lado.
El mayor, Nihad Djedovic, afrontará el encuentro como una de las referencias del nuevo proyecto dirigido por Txus Vidorreta. Nedim, siete años menor, será el capitán del conjunto sevillano, recién ascendido a Primera FEB. El choque no será únicamente un reencuentro privado trasladado a una pista: medirá a un equipo de Liga Endesa que busca afinar su nueva estructura frente a un rival que pretende confirmar que su ascenso responde a una evolución competitiva sólida.

Un partido con dos exigencias muy distintas
Para el Unicaja, la final representa el segundo examen de la preparación. El equipo malagueño dejó una primera imagen concluyente al imponerse al Melilla Ciudad del Deporte por 67-105, un resultado que permitió comprobar la intensidad con la que Vidorreta quiere implantar sus automatismos desde el inicio. Sin embargo, la amplitud de aquella victoria no elimina la necesidad de contextualizarla: la pretemporada se construye menos desde los marcadores que desde la consolidación de roles, ritmos y mecanismos colectivos.
El Caja 87 llega con un recorrido diferente, pero también significativo. El equipo sevillano ha superado al Coto Córdoba CB y al Covirán Granada para alcanzar la final. Esos resultados le han dado continuidad competitiva y le permiten presentarse ante el Unicaja sin el carácter de mero invitado. Frente a un adversario de superior categoría, la prioridad será sostener el nivel físico, reducir pérdidas y comprobar hasta qué punto su estructura puede resistir ante una plantilla con más recursos y profundidad.
La Copa Andalucía adquiere así una función práctica para ambos clubes. El Unicaja necesita elevar sus referencias antes de afrontar el Torneo Costa del Sol; el Caja 87 puede usar la cita para calibrar qué ajustes requiere su estreno en Primera FEB. La diferencia de categoría condiciona las expectativas, pero no vacía de interés el enfrentamiento. En estas fechas, una derrota puede dejar lecciones útiles y una actuación competitiva puede consolidar convicciones internas.
La historia compartida detrás de dos trayectorias
El apellido Djedovic concentra buena parte de la singularidad del encuentro, aunque los caminos de ambos jugadores no han sido idénticos. Nihad nació hace 36 años en Visegrad, en Bosnia y Herzegovina. Nedim, que cumplió 29 en febrero, nació en Múnich. Esa diferencia de origen refleja una biografía familiar marcada por la diáspora balcánica, mientras que el baloncesto terminó funcionando como el punto de continuidad entre los dos hermanos.
Los dos tuvieron vínculo con la cantera del Barcelona, un dato que ayuda a explicar la base formativa de Nedim y su cercanía inicial con la élite. Su carrera posterior, no obstante, se ha desarrollado principalmente en el baloncesto nacional de formación y de ascenso. Tras su salida del entorno azulgrana, pasó por Araberri Basket Club, Huesca, Melilla Ciudad del Deporte, CB Morón y Real Betis antes de incorporarse al Caja 87.
Ese itinerario ofrece una lectura más amplia que la anécdota del parentesco. Nedim llega a esta final después de recorrer los escalones del baloncesto español y de participar en el crecimiento de un proyecto sevillano que acaba de alcanzar la categoría de plata. El brazalete de capitán añade una responsabilidad concreta: no se trata solo de disputar un partido especial ante su hermano, sino de representar la ambición de un vestuario que entra en una temporada de mayor exigencia.
La vuelta de los internacionales modifica el ensayo
El encuentro también será la primera aparición del Unicaja de Vidorreta con varios internacionales ya incorporados a la concentración. Alberto Díaz, Willy Hernangómez, Melwin Pantzar y Amine Noua regresan tras la ventana FIBA, una circunstancia que amplía las posibilidades del técnico vasco y, al mismo tiempo, introduce una dificultad habitual de septiembre: integrar jugadores con distintos niveles de carga y de preparación compartida.
Noua llega tras una ventana especialmente positiva a nivel individual, mientras que el balance emocional de los internacionales españoles ha sido menos favorable. Esa diversidad de contextos obliga a gestionar con cuidado minutos y responsabilidades. La pretemporada no permite extraer conclusiones definitivas sobre jerarquías, pero sí revela cómo responde un grupo cuando deben convivir los jugadores que llevan más semanas de trabajo con quienes se reincorporan tras compromisos de selección.
Las ausencias de Tyler Kalinoski y Yannick Nzosa mantienen condicionada la planificación, por lo que la final no mostrará aún una versión completa del Unicaja. Precisamente por ello, el valor del duelo reside en las preguntas que puede responder: cómo se conectan las nuevas piezas, qué alternativas ofrece la rotación y qué nivel de exigencia puede sostener el equipo cuando el calendario de preparación empiece a endurecerse.
Más que una coincidencia de apellidos
El enfrentamiento entre Nihad y Nedim Djedovic aporta una dimensión humana a un partido diseñado para preparar la temporada, pero no debe ocultar su interés deportivo. Para Nihad, cada ensayo forma parte de la construcción de un Unicaja que aspira a mantener su capacidad competitiva en los grandes escenarios. Para Nedim, la cita representa una oportunidad de liderar a un Caja 87 que quiere hacerse respetar en Primera FEB.
La final de Córdoba reunirá, por tanto, dos escalas del mismo deporte: la de un club asentado en la máxima exigencia y la de un equipo que acaba de ganar el derecho a subir un peldaño. Entre ambas aparecerá una historia familiar que no altera la naturaleza del partido, pero sí le da una perspectiva poco frecuente. Durante cuarenta minutos, los Djedovic compartirán pista desde bandos opuestos; después, el resultado servirá para medir la preparación de sus equipos y el recorrido que cada uno ha construido para llegar hasta allí.
