El FC Cartagena persigue de nuevo el ascenso pese a los recortes económicos. La continuidad del plantel y del técnico Iñigo Vélez representa su principal ventaja competitiva, pero el historial del entrenador vasco en los arranques de temporada genera incertidumbre sobre la viabilidad inmediata del objetivo.

En sus ocho campañas como entrenador, Vélez solo ha comenzado desde la jornada uno en cinco ocasiones y apenas una vez ganó los dos primeros partidos. Esa tendencia a arrancar con malos resultados obliga al Cartagena a compensar con un mercado preciso que cubra las bajas de Rahmani y Redondo, sobre todo en ataque, para evitar repetir la necesidad de remontar desde atrás.
La continuidad como única garantía
La portería y la defensa permanecen casi intactas, mientras que Jean Jules y Pablo de Blasis aportan equilibrio en el centro del campo. Sin embargo, la calidad real del equipo solo se medirá cuando comience la liga. Si el técnico no corrige su debilidad histórica en los primeros meses, el Cartagena podría verse obligado a remar a contracorriente desde el principio, complicando un ascenso que ya exige resultados inmediatos.
