El ranking del New York Times sitúa a México 1970 como el mejor Mundial de la historia por sus innovaciones técnicas y el fútbol desplegado por Brasil. Fue el primero en transmitirse a color, introdujo los cambios y las tarjetas, y culminó con la victoria 4-1 sobre Italia en una final que definió un estilo ofensivo inolvidable.

España 1982 ocupa el segundo lugar por la consolidación de Italia tras un inicio irregular y por la aparición de un formato con 24 selecciones. La edición de México 1986 cierra el podio gracias al dominio individual de Maradona, cuyos goles ante Inglaterra marcaron el torneo más personal de la historia.
El análisis destaca que los Mundiales de mayor impacto combinan calidad técnica, cambios reglamentarios y momentos de tensión que trascienden el resultado final. Las ediciones recientes, como la de 2026, caen en la lista por la falta de ritmo en las fases decisivas y una final considerada poco atractiva.
Presencia argentina en el podio
Argentina aparece en tres de los cinco primeros puestos, lo que refleja su capacidad para generar espectáculos memorables incluso cuando no gana. El ranking subraya que el valor de un Mundial se mide menos por el campeón y más por la huella que deja en el desarrollo del juego.
