El Rey Felipe VI, acompañado por la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, asistió al MetLife Stadium para presenciar el partido de la selección española. Su presencia en el palco de honor convirtió el encuentro en un acto que fusionó deporte y representación institucional, con la familia real siguiendo cada jugada como cualquier aficionado.

El momento más destacado fue el saludo entre el presidente estadounidense Donald Trump y el jefe del Ejecutivo español Pedro Sánchez. Tras meses de tensiones diplomáticas, el gesto evidenció cómo el fútbol puede servir de escenario neutral para rebajar fricciones políticas sin necesidad de declaraciones formales.
Las infantas observaron el encuentro desde un palco anexo, mientras el Rey compartía espacio con Sánchez y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Antes del inicio, Felipe VI saludó personalmente a los campeones del mundo de 2010 presentes en el estadio, un detalle que reforzó el vínculo entre la monarquía y los logros deportivos nacionales.
Esta asistencia real no solo transmitió apoyo a la Roja, sino que también proyectó una imagen de continuidad institucional en un contexto internacional donde el deporte actúa como puente entre actores que mantienen diferencias en otros ámbitos.
