El Wolverhampton venció 3-0 al Racing en el Molineux Stadium en un amistoso de pretemporada que sirvió de revancha por el partido de 1931 en París. Los goles llegaron por errores defensivos claros: Fer López abrió el marcador al minuto 18 tras una confusión entre Facu e Íñigo, Hugo Bueno amplió la ventaja al 79 con un remate ajustado y Mosquera cerró el resultado al 83 de cabeza tras córner de Trippier.

El partido evidenció carencias estructurales del equipo de José Alberto. Sin Puerta en el centro del campo, el Racing perdió fluidez y capacidad de recuperación; la defensa concedió espacios con facilidad y Eriksson debió intervenir varias veces para evitar un marcador mayor. El viaje a Inglaterra, el primero en quince años, sirvió para acumular minutos pero también confirmó que la medular y la zaga requieren refuerzos urgentes antes del inicio de Liga.
Los Wolves, con poca necesidad de esfuerzo, controlaron el ritmo tras el primer gol y generaron peligro constante por las bandas. El resultado no altera la pretemporada, pero deja un mensaje claro: el Racing debe corregir imprecisiones y reforzar posiciones clave si aspira a competir en Primera División dentro de quince días.
