Madrid encara septiembre con varias semanas de verano astronómico por delante, hasta el 23 de septiembre, y una ruta de siete cervecerías para prolongar las tardes de terraza y cañas. El recorrido combina barras tradicionales, cerveza artesanal, aperitivos y tapas en distintos barrios de la capital.

La propuesta arranca en El Enfriador, conocido por servir la cerveza a baja temperatura. La parada se completa con tostas, conservas y pincho de tortilla, en una fórmula centrada en la caña y el aperitivo.
En Malasaña, La Ardosa reúne una barra histórica, cerveza y tortilla de patatas. El local figura entre las referencias del barrio para este bocado y mantiene el carácter de las cervecerías tradicionales madrileñas.
De la barra clásica a la cerveza artesanal
También en la zona centro, Fábrica Maravillas ofrece cerveza elaborada en su propio local y representa la vertiente artesanal de la ruta. El establecimiento lleva años produciendo cerveza en Madrid y ha contribuido a popularizar variedades como la IPA entre el público local.
La Cañíbal, en Lavapiés, amplía esa oferta con distintos grifos y cervezas artesanas. Su propuesta se orienta a quienes buscan probar estilos más allá de la cerveza rubia habitual.
En el barrio de Salamanca, Martín Tostón vincula la cerveza de barra con un aperitivo y una selección de productos gourmet. El establecimiento ofrece chacinas, embutidos ibéricos, conservas y vinos, además de su actividad como bar y restaurante.
La Cervecería Asgaya, en Ferraz, propone una versión actual de la cervecería convencional, mientras que Marimorena, en Legazpi, sitúa la última parada fuera del centro y acompaña las cañas con tapas de aire andaluz.
Las siete direcciones muestran una oferta repartida entre barrios y estilos, desde la caña clásica hasta las elaboraciones artesanas. La ruta queda abierta durante las últimas semanas de verano, antes de la llegada oficial del otoño.
